319 – Equino Terapia Angelica en Ongamira, Parte 2 de 3, por Miryam Dietrich

Llegamos a un punto, allá arriba, bien arriba donde los Hotes nos esperaban volando en el cielo, y Rubén con la mesa tendida y una picada típica de la zona. El sol nos acariciaba en algunos momentos con ternura y en otros con mucha fuerza.

Equino terapia angélica – Estancia La Constancia – por Miryam Dietrich

Pero ahí estaban los vientos que se enredaban en nuestros cabellos y en nuestras ropas para hacernos muy llevadero ese maravilloso y único momento del almuerzo, al aire libre, en el medio de la NADA pero también en el medio del TODO.

En el grupo reinaba una camaradería sin igual. Bromas hacia una de las integrantes por su pregunta de dónde había un baño, pero bromas hechas con amor, con respeto por el otro.

Caballos y Angeles, por Miryam Dietrich

Las mellizas, dos genias. Luego de la picada típicamente gaucha (Salame de Colonia Caroya, Queso especial y empanaditas caseritas) algunos se tiraron sobre la tierra con absoluta naturalidad, tratando de descansar.

Al rato, mis sobrinos y las melli partieron hacia otro destino y propuse al grupo cabalgar en silencio. Me puse el poncho que me tejiera Macú (ver la historia en el libro NEGRO Y BLANCA QAMINO DE LAS SEÑALES)

Y ahí comenzó la magia. Se acabó el parloteo. A lo lejos una tormenta amenazaba con alcanzarnos. Y eso producía maravillosos cambios de grises en el cielo que contrastaban notablemente con el amarillo de los pajonales.

Tormenta y pajonales, Caballos y Ángeles, por Miryam Dietrich

El Colchiquí trasmutaba sus penas en una escala cromática de tonos que, por el solo hecho de mirarlo, dejaba sin aliento al humano que cabalgaba.

Y como no podía ser de otra forma, comenzaron a aparecer los espíritus de los Comechingones. La anciana de la tribu. El cacique Calchaquin en su caballo Pinto. Los niños.

Yo los saludaba con mi alma henchida de amor por tanta magia. Tuve de golpe, cabal conciencia del espíritu de Estrella, la que evidentemente sabía mejor que yo,   cuál era el  sendero para cabalgar entre esas piedras y pajonales.

Cabalgando con Ángeles, Miryam Dietrich, Estancia La Constancia – Córdoba- Argentina

Me relajé, dejé que ella me guiara y ahí me hice una con Estrella. Nos comprendimos. Y disfruté, disfruté disfruté. Tenía ganas de gritar a los vientos como una india o de cabalgar al galope.

Claro que aún no tengo tanta experiencia para hacer esas cosas con un caballo. Pero en la próxima (el 22 de noviembre) lo voy a hacer.

Cada uno se fue metiendo en su YO interno disfrutando de la maravilla del silencio, la soledad y todo lo que nos brindaba la estancia La Constancia.

Sentía como mi alma se expandía y el cuerpo me quedaba chico para tanta emoción.

Inmensidad del alma, Cabalgata con ángeles, por Miryam Dietrich

Cabalgábamos sobre la tierra que había sido de los Comechingones. Sobre la tierra que los españoles en su sed de conquista habían teñido de sangre. Sobre esa tierra que para mis sentires, era y es sagrada. Y esto fue el día … 12 de octubre, fecha en la que aún se conmemora como especial por tomarse como el día en que Colón llegó a América.

Y comencé a recibir mensajes de los ángeles para cada uno de los participantes de esa cabalgata mágica.

Mensajes de los Seres de Luz. Fuertes. Hermosos. Conmovedores mensajes que entregaría al final del día.

Subiendo la cuesta mientras se cabalga con Ángeles, por Miryam Dietrich

Mensajes de sanación, de reconocimiento del sistema de espejos, de guia para que las emociones se reencaucen.

Realmente toda una terapia con caballos y ángeles.

(continua)

Un comentario en “319 – Equino Terapia Angelica en Ongamira, Parte 2 de 3, por Miryam Dietrich”

  1. Comparto a pleno el relato de Miryam. Esa vuelta a caballo en silencio, logró en mí una armonización perfecta entre mente, alma y corazón. Mi animal preferido supo acompañarme desde el principio al fin y lograr que yo disfrutara cada momento, cada instante, cada segundo…

    ¿Será el caballo Mi Animal de Poder? Aún no lo se…

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