377 – Cuando habla el alma, por Miryam Dietrich

Buen día angelito humano: subiendo y bajando la montaña. Agotadores viajes. Llueve. Ha llovido. Planes que se cambian en forma constante, dejando la estabilidad de otras épocas en el recuerdo de lo que fue.
Paciencia. Compresión. Tolerancia. Cansancio físico. Paciencia con uno mismo. Planes que se desbaratan por diferentes motivos y aparecen otros nuevos que, a poco que los miras, se sienten mejores que los anteriores.
La lluvia encapsula el alma. Marca un límite. La lluvia …me abraza, me susurra al oído música de naturaleza pura. Continuo adelante mirando solo el paso a paso.
La mente se dispara más el alma la acalla. Los tiempos humanos me tiranizan, no alcanzo los objetivos diarios que me propongo. Entonces, simplemente… suelto.
Paz es lo que siento cuando recuerdo que esta vida, es un soplo en la eternidad de la VERDADERA VIDA.
Y aunque vuelvo a bajar porque mis obligaciones me llaman, agradezco el refugio de las montañas, donde… sólo habla mi alma.

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