450 – Reflexiones ¿angeladas? sobre los últimos días del año 2016, por Miryam Dietrich

 

Una observación: el años 2016 que se está cerrando, arroja un  9 (nueve ) de las sumatorias de sus números. Y ahora al ir a volcar este artículo aquí, me doy cuenta que el número corresponde tambien a un 9 (nueve) (O sea cinco más cuatro).

Guauuuuu y reguauuuu!!! Bueno, transcribo.

¡¡¡Buen día angelito humano!!! He retornado. Resumen: calores insufribles. Tormenta inverosimil. Sequedad de desierto en cuanto a inspiración. País convulsionado para hacer honor a las ¿tradiciones? argentinas sobre el filo de fin de año. Justicia que trata de salir del eterno sueño de la injusticia.
Humanos enojados, desorientados, apabullados. Angelitas humanas dispersas en su concentración ausente. Tercera dimensión vs Quinta dimensión.
Palabras vacías de intención que generan una gran desorientación. Ya nadie escucha y todos hablan.
Algunos humanitos aún prendidos de la grieta, salpican los muros de facebook. Y en el medio, ellos mismos, ponen mensajes de amor y de paz.
Derrapo en la incongruencia.
Mensajes trastocados, plenos de mentiras navegan por los medios para asustar aun más a los asustados.
Y en estos días de examen de conciencia, la ilusión cabalga en muchos lados, cual potro indómito que puede ser domado.
“TKM” ” mi príncipe” “mi princesa” empalagan al humano que observa y discierne la profundidad de lo que no quiere ser mirado.
Y entre tanto caos desde la mente generado, aparecen los ángeles, ELLOS, nuestros queridos amigos erkianos, que con tanta paciencia acompañan a esta humanidad que corre embelesada hacia el desfiladero de la nada.
Y ayer…. ¡¡¡guauuuu y reguauuu!!! la inspiración entró de lleno en mi ser, calmando la sed del desierto transitado, por la ausencia de noticias de ELLOS los Mensajeros Alados.
Y así el libro sobre ERKS, ya tiene nuevos capítulos con muchos bríos para continuar ¿informando?
Leyendo mis viejos cuadernos, y escuchando a queridos amigos del alma, (Débora Goldstern, Carlos Alberto Gallo y Andrea Fabiana Maiuri) el amor me inunda en cada célula, y así… en ese estado en el que casi estallo del profundo cariño que estos ángeles humanos me han brindado, vuelan mis dedos sobre el teclado. Escribiendo, Contando, Sintiendo. Escuchando. Amando.
Estoy a tu lado
Miryam Dietrich en una calma mañana de verano, donde el calor viene instalado y el amor refresca mi alma

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