451- Cronicas Erkianas – Fin del año 2016 y comienzo del 2017, por Miryam Dietrich

Nube rara sobre el Uritorco
Nube Rara sobre el Uritorco, Capilla del Monte, Argentina – 31 de diciembre de 2016, por Miryam Dietrich

2017-01-02 Crónicas Erkianas -Despidiendo el 2016 – Comienzo del 2017

¡Buen comienzo de año angelito humano! Que mira que este año 2017 viene ya de maravillas. Aunque no lo creas.

Y aquí va otro capítulo de las Crónicas Erkianas.

Día 30 de diciembre de 2016. Calor casi insoportable. Luz cortada.  La noche me obliga a ir a cerrar la tranquera. Salgo a oscuras. Miro el cielo. Hablo con mis Hermanos, esos de las otras Galaxias. Sigue la luz cortada. Y así, en unos 20 minutos, naves surcando el cielo, casi jugando sobre la vía Láctea. Cinco para mi deleite. Agradezco la luz cortada, que me permite apreciar con mis ojos físicos lo que ya saben los ojos de mi alma.

Día 31 de diciembre de 2016

Heladera que no para. Celular que se apaga solo. Equipo de música que de golpe tiene sonidos en su interior como si tuviera un gnomo. O varios. Flores del jardín desorientadas. Lluvia. Sol. Calor. Más calor. Electricidad que va y viene

Mía (la gata) despatarrada buscando fresco. Humedad. Reunión con amigos en el Campo del Peregrino. Angelitos humanos tratando de respirar- a pura bocanada- aire fresco que a veces aparece de la nada.

Miradas al Uritorco. Miradas a Los Terrones. Miradas al Pajarillo. Y de golpe, sobre el primero, esta nube ¿rara? ¿Cumulus nimbus? ¿Naves de los Hermanos Mayores?

Comentarios al respecto. Ángeles humanos que se vienen acercando al fogón, donde algunos gestan un asado.

Mesa larga como las de antaño. Solo que esta tiene rostros nuevos, que vienen de aquí, de allá y de varios lados.  Algunos conversadores, otros pensativos y otros reflexionando. ¿Era una nube lo que fue observado o eran ELLOS, los ángeles erkianos?

Día 1 de enero de 2017.

Nuevamente nos juntamos alrededor de una mesa larga, bajo un techo de chapa donde repican las gotas de la lluvia, ora con furia, ora con suavidad, acunándonos en un bautismo universal.

Conversaciones profundas en medio de hilados. Un crudivegano, junto a un vegetariano y a otros comiendo asado. Todos hermanados.

Diálogos sobre el Taller del 14 de enero en el mismo sitio y el Encuentro Vivencial de Marzo. Monos Locos desatados, inquiriendo, buscando certezas de lo aun no realizado.

Lluvia. Sol. Humedad. Calor. Fresco. El clima también hermanado en sus múltiples variantes que nos obliga a ponernos un saco y luego una remera fresca para volver al saco. Todo ello en escaso rato.

Y así te improviso, se gesta una subida a mi campo.

Como los Monos Locos se desataron, llenándose de expectativas, algunos angelitos humanos van a parar a otro lado. Divertida situación que los lleva a caminar largo rato.

Nos reencontramos.

Algunos trepan hasta lo más alto. Otros se quedan a mi lado.  Once adultos y cuatro niños angelados.

Las voces se fueron acallando. Bajan los intrépidos, y ahí, todos juntitos, elevamos nuestros corazones al cielo, nos conectamos con el Pajarillo y realizamos unas pocas pero profundas oraciones, de plenitud, de agradecimiento.

Luego,  nos apodera el silencio de la magia del espacio y de lo hermoso del encuentro. Una canepla se posa al lado del que “nada sabía de esto”. ¡¡¡Puffff!!! Las almas extasiadas y con desgano pensando en el descenso.

Y, así, de la nada, ahí aparecen ELLOS.

Con las emociones de AMOR desbordadas, vemos en el alto cielo, sobre la cadena del Pajarillo, una luz que se prende de la nada, aumenta y aumenta y aumenta, dejándonos boquiabiertos.

Y al segundo desaparece hacia lo alto en tremenda velocidad. Y nuestras almas, llenas de agradecimiento.

Bajamos casi en silencio, llegamos al Campo del Peregrino y nos despedimos con un “hasta mañana”.

Las palabras hubieran entorpecido la magnificencia del encuentro no anunciado pero efectivizado.

¡¡¡GUAUUU Y REGUUUUUUAAAAUUU!!!

¡Gracias Hermanos Mayores por brindarnos, una vez más, las pruebas de su existencia!

Fin de las Crónicas Erkianas de este comienzo de los Nuevos Tiempos.

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