El dinero, la escasez y la abundancia- Capítulo III – por Miryam Dietrich

Bueno, amado ángel humano, aquí vamos… ¡de cabeza al capítulo III!

Mira, la verdad que hoy voy de sorpresa en sorpresa y no puedo dejar de mencionarlo.

Y la sorpresa radica en la cantidad de gente que me escribió por estos temas del dinero, su escasez y su abundancia.

Parecería ser que toda la humanidad tiene flor de “rollo” (argentinismo por “trauma”) con el tema del dinero.

¿Te dije que cada uno de ustedes me inspira totalmente para escribir?

Es que yo misma…. ¡he hecho cada lógica tontería con el dinero en el pasado, por supuesto que basado todo en mi sistema de creencias!

Mira, tenía un sistema de creencias tan extenso… como la vida misma.

Siempre fui una hacedora de dinero (léase como alguien a quien no le resultaba difícil hacer dinero) algo así como tener “olfato”. Claro está que trabajaba muchísimo pero era satisfactorio. Tenía mi buena retribución económica e iba avanzando.

¡Y qué poder que sentía! ¡Y qué seguridad que tenía en todo lo que hacía!

Pero, lentamente… (Esperá, no me apures. De esto me doy cuenta ahora, no me daba cuenta en ese momento) iba boicoteando todo lo que había conseguido. Y lentamente retrocedía, caía al piso.

Y luego lentamente comenzaba a subir, y otra vez tocaba el cielo con las manos. O mejor dicho podía contar billetes y guardarlos. Y otra vez volvía a irme mal económicamente.

Hoy me doy cuenta que lo que me pasaba: vivía en la cuerda floja de un autoboicot.

Además, me costaba horrores ponerles límites a los demás. Yo “sentía” que si tenía dinero, todos los que estaban cerca me pedían cosas y más cosas. Y cada vez sostenía económicamente más situaciones.

Era cierto que muchos de los que me rodeaban me requerían parte de mi dinero de esa época. Y de alguna forma, daba dinero porque era una forma de sentirme necesitada y querida. (Guauuu!!! y Wauuuu!! este es otro rollo humano digno de escribir algo sobre él).

Además, no me sentía “digna” de tener dinero. Me sentí “culpable” en aquellos momentos. En otros momentos quería ser como el guachito Gil: entregar todo a los pobres. Y así andaba de mambo en mambo sin poder estabilizarme.

Hoy, reafirmada en mi misma, estoy en equilibrio con este tema.

Ángel de la abundancia

Y si tú supieras, amado ángel humano, cuántas personas veo que hacen lo mismo que hecho en el pasado: es como si hubiera millones de cloncitos de Miryam y sus actitudes del ayer.

Por eso escribo y te cuento lo que he sido. Te transmito algo de mi experiencia (puffff! Porque estoy recansada de  definiciones y cursos y reglas)

Una vez más reitero, que este pedacito de Internet donde tú me lees porque yo escribo, lo baso en vivencias, las tuyas, las mías y las nuestras.

Los ancianos de antaño, aprendían sus nuevos conocimientos por vivencias (o experiencias). Y así las transmitían. Por eso esos ancianos sabían que todo podía modificarse porque siempre había un umbral más de sabiduría para agregar a las vivencias anteriores

Sigue diciendo Drunvalo en la nota que te comenté: “Así que la clave parece ser la realización de que la abundancia, como el amor, existe en una medida apropiada tan pronto como liberamos los miedos en torno a ella. Como el amor, el dinero simplemente fluye hacia nosotros conforme lo necesitamos y fluye desde nosotros conforme buscamos crear paz y belleza a nuestro alrededor, para nosotros y para otros. Con la facilidad y entendimiento que nacen de la fe en nosotros mismos y en el Creador, nuestra vida financiera puede convertirse en la manifestación de todo lo que es bueno.

¿CÓMO PUEDES COBRAR POR LAS ENSEÑANZAS ESPIRITUALES?

Estoy por compartir con ustedes mis propias experiencias sobre cobrar por una enseñanza espiritual. Esto que comparto es mi regalo, en un nivel práctico, para aquellos de ustedes que están enseñando información espiritual ahora, o especialmente para aquellos que están a punto de enseñar. Si eres un buscador, tal vez esto te ayude a comprender el balance precario que los maestros espirituales deben encontrar, si quieren permanecer en integridad con lo que te cobran para asistir a sus cursos

Cómo comencé a Enseñar

Hace casi veinte años, mis guías me pidieron que enseñara lo que se me había instruido en los doce años anteriores. Yo no sabía, durante todos los doce años de mi entrenamiento, que se me pediría esto. Por lo que la petición me llegó de sorpresa.

La petición también me causó un impacto. Tanto, que al principio dije que no. No quería hacer pública mi vida. Sólo estaba pensando en mi mismo. Pero durante un periodo de casi dos semanas, mis guías me dejaron clara la Ley Espiritual que dice, que cuando recibes un regalo espiritual, no lo puedes guardar sólo para ti. Debe ser compartido con otros. Cuando vi la verdad de lo que me estaban diciendo, con renuencia acepté enseñar lo que había aprendido.

Conforme me dispuse a prepararme para enseñar un curso sobre la meditación MerKaBa de ascensión y la Geometría Sagrada – las formas sagradas y las proporciones que generan la Creación en la que vivimos -, me encontré con un problema ordinario y cotidiano: ¿Debía cobrar dinero por este conocimiento espiritual, o debía darse gratuitamente?

Esta era una pregunta que nunca había entrado a mi mente hasta ese momento. Realmente no sabía qué hacer”.

Hoy, en un correo, le contaba a Alex, que tengo más de 50 cuadernos escritos con mensajes, situaciones, dibujos de seres etc. Todo esto no lo daba a conocer porque me parecía que no debía hacerlo. Sabía que hacer públicos mis cuadernos, iba a significar exponerme frente a los demás.

Y a mi humanidad no le hacía mucha simpatía esto de quedar expuesta frente a otros.

Claro, hoy me doy cuenta que tal como le sucedió a Drunvalo (y cómo le ha sucedido a otras muchas personas que cambian de camino), que todas esas enseñanzas que ELLOS me dieron, tanto MAESTROS ESPIRITUALES cómo HUMANOS con los que me conectaron, era para que hiciera lo que estoy haciendo desde marzo del 2009 a través de la web: hablar contigo a través de mi escritura y compartir hasta el disenso en las opiniones.

Y bueno…. Si no te cuento mis cosas y mi evolución a ti que me lees… ¿ a quién quieres que se las cuente?.

Angel de la abundancia por Carlos Hugo Art -carloshugoart.com/images/p7_angel.jpg;

El Maestro Drunvalo seguía diciendo en el correo que te conté: “Las Tradiciones Espirituales Difieren

Mi primer pensamiento, debido a que yo asistí a escuelas católicas cuando estaba creciendo, fue que las enseñanzas debían otorgarse libremente. Muchos cristianos creen que porque Jesús regaló sus enseñanzas, los maestros espirituales de hoy también deben hacerlo.

Pero durante los doce años anteriores, mis guías me habían estado mandando a todo el mundo, aprendiendo de diferentes fuentes y los maestros espirituales y tradiciones con las que me encontré, todas plantean diferentes ideas sobre cobrar por el conocimiento espiritual.

Durante varios de los doce años, por ejemplo, fui un sufí y la tradición sufí dice exactamente lo opuesto a la tradición cristiana. Los sufís me enseñaron a no regalar nunca el conocimiento espiritual. Los maestros sufíes con los que estudié, creían que debía existir un intercambio. Este no tenía que ser dinero, pero tenía que haber un intercambio o el alumno se perdería la lección.

Desde estos dos polos opuestos, comencé a contemplar qué hacer.

¿Qué haría Jesús?

Entonces pensé en Jesús. Si él estuviera vivo ahora, ¿podría predicar de la misma forma que lo hizo hace 2000 años? Y vi inmediatamente que la respuesta era no. Para empezar, reunir a miles o incluso cientos de personas en las ciudades, es ilegal en estos días. Si lo intentara, Jesús sería arrestado inmediatamente y multado. Y si continuara haciéndolo, lo meterían a prisión. Para reunir personas en forma legal, tendría que haber contratado gerentes para obtener licencias de asamblea, o rentar locales dentro de las ciudades, lo que es muy caro. Si viajara fuera del país en donde viviera, tendría que tener pasaporte y boletos aéreos.

En otras palabras, si Jesús hubiera desarrollado su ministerio bajo condiciones del siglo XXI, se hubiera enfrentado con los mismos problemas de “dinero” con los que se enfrentan todos los maestros espirituales de hoy. Así que, por razones simples y prácticas, los maestros espirituales deben cobrar algo o encontrar a alguien que pague los gastos por ellos. De cualquier forma, los gastos son un hecho de la vida.

La primera realidad con la que me enfrenté, fue el hecho innegable de que si yo iba a reunir a cientos de personas bajo un techo, tendría que pagar por el espacio. Yo no tenía nada de dinero, así que, ¿cómo iba a pagar por este local? Se volvió terriblemente claro que tendría que cobrar algo o no podría ni siquiera comenzar a enseñar.

Entre más me daba cuenta de los costos para organizar un seminario – cuentas de teléfono, costos de correo, equipo electrónico y audiovisual, sistemas PA, boletos de avión para varias localidades y todo lo demás – se volvió absolutamente claro que iba a costar dinero enseñar, me gustara o no.

Más aún, si un maestro espiritual va a dedicar su vida entera a la enseñanza, como se me pidió que yo lo hiciera, tenía que haber suficiente dinero extra para pagar las necesidades simples de la vida – renta, comida, etc. Y tomando todas estas cosas en consideración, me di cuenta que lo que era importante en el mundo de hoy, era que el intercambio del que hablaban los sufís fuera “justo.”

Existen organizaciones espirituales que requieren que les dones todo lo que posees antes de enseñarte y algunos que te piden precios tan altos, que sólo pocas personas podrían pagar por su conocimiento espiritual. Una, que no identificaré, les pedía a los estudiantes que pagaran más de $100,000 dólares por la información. Estos son ejemplos extremos y en mi mente están equivocados. No son justos.

He visto estas situaciones que plantea Drunvalo. Muchas situaciones no son justas pero la gente elige pasar por esas experiencias.

Hoy me encuentro en reverencia frente  a la manifestación de la abundancia en mi vida en todas sus formas

Ángel en reverencia de Carlos Hugo Art -http://www.carloshugoart.com/Portfolio.html

Mañana o pasado continuamos con el capítulo IV

Miryam Dietrich

En pleno estado de entrega y de expansión de conciencia hacia la abundancia dineraria

3 opiniones en “El dinero, la escasez y la abundancia- Capítulo III – por Miryam Dietrich”

  1. Hola Miryam:
    ¡Qué alegría recibir tus mensajes! Ellos siempre me invitan a una reflexión importante. Hoy en la primera parete de tu relato me sentí bastante identificada con la salvedad que mis ingresos nunca fueron tan grandes debido a mi profesión (Docente)
    Cuando hablás de Ley espiritual o regalo espiritual ¿A qué haces referencia?
    Creo que decís algo muy claro, Es una realidad que quien puede dar todas estas enseñanzas y dedicar su vida a ellas debe cobrar para que incluso pueda llegarnos a todos los que la deseamos. También creo, y lo hablamos, que hay mucho que en nombre del nuevo despertar de conciencia, se aprovecha de aquellos quew estan o estamos ávidos de más conocimientos y a veces por no conocer engañan cobrando cifras injustificadas.
    Me sorprendió el tema de la abundancia, y en cuantas cosas somos abundantes y en cuantas otras somos tan carentes. Te mando un beso enorme y gracias por tus mensajes que ayudan a que cada día uno suba más y más escalones para la ascencion espiritual.

  2. mirá, yo lo veo muy simple. Vivimos en un mundo material. Vos como facilitadora al cobrar empujás a los demás a CREAR la abundancia en su vida. No está mal que se cobre, por el contrario. Del otro lado , si yo quiero hacer un curso de pronto, he de destrabar mi carencia, lo cual, me empuja hacia mi grandeza.
    El dinero no es el problema, se puede crear y al hacerlo comienzas a experimentar la grandeza de quien eres.
    Cuando comienzas a amarte, a permitirte que la vida te brinde suvidad, comodidad, placer, lujos, es cuando comienzas a atraer el dinero. Todo es DIOS, no hay nada que no lo sea. Nosotros tenemos el poder, el libre albedrío para experimentar de qué lado de los opuestos queremos estar. Quiero ser rico y qué más? y puedo ser rico y tener salud y tener relaciones hermosas, y demás. La riqueza es interna. Así que, cuando cobres, hacelo sabiendo que empujas a las personas a más.
    Otro punto: recordar que somos seres espirituales con expriencia humana, que tenemos este bello regalo llamado VIDA, que tenemos cuerpo para disfrutarlo, y el desafío de recordar que podemos mimar a este cuerpo con todo el lujo que queramos, porque, somos en definitiva el CREADOR
    Una vez, hace unos años pedí respuesta a una pregunta: sentía yo que no pertenecía a este mundo y unos seres (en sueño) me llevaron a un sitio de luz, de inmensa luz y me hicieron ver que aún no estaba preparada para estar allí, que tenía esta experiencia corpórea, realmente cuando “fuí” me pareció aburrido, jajaj, y comprendí, experimenté. Asi que Myriam! empújanos con fe hacia nuestra grandeza.
    Einsten lo dijo: “en qué Universo elijes vivir?”. Gracias Myrian como dice Claudio M Dominguez, gracias por existir!

  3. SIMPLEMENTE GRACIAS, EL ECHO DE LEERTE HACE QUE ESTE CONECTADA CON LO ESPIRITUAL Y ESO YA ES MUY IMPORTANTE, YO CREO QUE LO ESPIRITUAL ES EL INICIO DE TODO Y ES EL FINAL DEL CAMINO, MUCHAS GRACIAS POR TU DEDICACION Y TU TIEMPO.

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