Los ángeles de las letras y los de la música (506) por Miryam Dietrich

Hola angelito humano: ¡¡¡fuertes días estos días!!! Reencuentro con amigos y amigas muy queridos. Caminata intensa por calle de tierra, mirando el Pajarillo y de espaldas al Uritorco. Seguimos entrenando para Cueva de los Tayos. Clima suave, luego de frío intenso. Suavidad que el humano ha olvidado creyéndose el dueño de su rumbo descuidado.
Mientras la música de Hugo Bistolfi (https://www.youtube.com/watch?v=ukrw7PfVMyc) me envuelve cual manto de seda, mi espíritu se eleva a otras ERAS, a aquellas de humanidad sabia y estudiosa del Cosmos.
Y cada día que pasa la “realidad” se me hace más irreal.
SILENCIO. OBSERVA. DISCIERNE dicen ELLOS en medio de un Caos floreciente.
Noticias que sorprenden y demasiados humanos enganchados en el juego de los oscuros, mintiéndo-se sobre que están en la búsqueda de … ya ni saben de que.
RES NON VERBA (Hechos no palabras) parecería que el humano ha olvidado. Y corren como caballos desbocados hacia la Quimera, omitiendo que hay algunos Belorofontes que matarán a aquella y domarán a Pegaso, el caballo alado.
Magia blanca. Magia de ángeles humanos solares
Ante tantas mentiras impiadosas y lobos disfrazados de corderos, me escapo a mi campito, Siento el Sol en mi piel, las brisas juegan con mis cabellos-plumitas y de golpe me sorprende un “croar”. Este es un sonido desconocido para mi en Quebrada de Luna. Leo sobre los Incas y Machu Pichu. Cierro mis ojos. Huelo aromas de la tierra. Me dejo embriagar. Me fascino. Proyecto mi mente en unión con mi alma mientras elevo mi espíritu al cielo.
¡¡¡Guauuuu y reguauuuuu!!! Si Einstein estuviera aún en cuerpo humano, vendría a este espacio multidimensional.
Bajo de la Quebrada totalmente rejuvenecida. Nada ni nadie es superior a ELLOS, mis amadi
simos ÁNGELES SOLARES. 

Miryam Dietrich y Capilla del Monte
Miryam Dietrich y Capilla del Monte

Y sigo atendiendo, con alegrías y sorpresas. Concluyo el itinerario para Perú y Bolivia, sitios donde no tengo la menor duda, ELLOS, los solares volarán alrededor nuestro.
Y comienzo a preparar Talampaya y Valle de la Luna donde iremos… no podía ser de otra forma:… a la ¡¡¡Ciudad Perdida!!!.
Siento que soy parte del Cosmos y que mi alma está compuesta por una infinidad de estrellas, las que, cuando yo muera, volverán al Universo.
¿Tú también te sientes un ángel humano solar?
Chuick, smack (léase besos) de esta osa con alas

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