Los pañuelos verdes y Erks un estado de conciencia (525) por Miryam Dietrich

¡¡¡Hola angelito humano!!! Ya repuesta, caminando las calles de Buenos Aires.

Sinopsis: frío, mucho frío. Un día de lluvia pertinaz. Re-adaptándome al subte, al apriete, a los horarios “picos” que ya no son “picos” porque son permanentes, a las manifestaciones.

Pañuelos verdes por doquier. Mujeres diversas edades, ojos pintados de verde. Mejillas pintadas de verde, un perro paseando con su pañuelo verde al cuello.

Viajando en el Subte cual ganado. Humanitos enfrascados en las pantallas de los celulares… ¡jugando jueguitos!

Rostros de miradas que miran sin ver. Cabezas cabeceando de puro cansancio como si de muñecos de trapos se tratara.

Rostros autistas. Bajan del subte con un apuro… muy apurado.

Gente durmiendo en los pasillos subterráneos y mi alma se estruja.

De golpe aparece la magnificencia del Teatro Colon, como de otro mundo, como de otra galaxia. Y de la mano de mi colega nueva amiga, ingreso a este espacio donde me siento en sillones tapizados, me sirven un capuchino en un silencio reverente y  mi alma se emociona por estos espacios que aun perduran, donde todo es limpio, pulcro y aceptado.

Este cafecito es como entrar en el túnel del tiempo, aquel donde los humanos todavía eran humanos.

Ahora la gente habla sola y el contacto visual  está en la escala del menos cero.

Perros por doquier: altos, bajos, flacos, divertidos, histéricos. Y su “popó” dejando señales que nadie levanta.  Y yo voy esquivándolos, como jugando a la Rayuela

Dos palomas en el alfeizar de la ventana del sitio donde me hospedo, dándose “piquitos” me emocionan.

Mientras observo, reuniones, esperanzas renacidas invocando a los ángeles  y exigiendo conductas a los humanos.

La calle Florida está …des-florida. Algunos humanos bichos raros, caminan sonriendo. Son los menos, porque los “más” van “jeteando” la vida.

Voy a Librerías Kier, me abrazo con rostros conocidos, extraño la presencia de Azucena que ya se encuentra en la casa del Padre. Fredy, Victor y Alejandra me reciben como viejos amigos. Me preguntan sobre el nuevo libro y YA lo quieren.

Un nuevo día y me dirijo a Editorial Dunken.

Me bajo del subte, subo una escalera y cuando llego a nivel calle… no sé donde estoy.

Se me dio vuelta el mapa dentro de mi cabeza.

Me río de mi misma e ingreso a un bar y hago las preguntas para llegar a destino.

” Erks un Estado de Conciencia, Crónicas Erksianas Uno”, ya se encuentra en imprenta.

Erks, un estado de conciencia, Crónicas Erksianas 1, por Miryam Dietrich

Y…¡Sorpresa!  Ya han elegido a este libro, el primero de una saga, para la Feria Internacional de Franckfurt  (Alemania) y la de Guadalajara (Mexico).

Y obviamente en mayo de 2019, estará en la Feria del Libro de Buenos Aires.

Tiemblan mis piernas de la más pura emoción.

Pero no termina ahí. Pidieron mi autorización para distribuirlo en Librerías Jennys y Cúspide.

¡Guauuuuuu y reguauuuuuu!

Internamente agradezco a los Ángeles Solares porque adquiero firme certeza que este libro viene “apadrinado” desde el Cielo.

Y la propia gente de la editorial me augura mucho éxito. Por pura intuición nomás.

Y mientras camino Buenos Aires que tiene ese “que se yo” que atrapa, quedo mareada entre los cuadernos Gloria y ¿Por qué no? los Laprida, las coimas, la corrupción, las detenciones. Oyarbide sorprende con sus declaraciones que dan pie a la nulidad de sus sentencias.

Y como si de un mal chiste se tratara, en medio de tanta violencia, aparece la película de un asesino como Robledo Puch y el título es “El Angel”. Me suena a apología del delito racional y espiritual.

Voy a un negocio en Pueyrredon y Santa Fe. Me siento en un bar cualquiera a tomar un café. Y ahí, se abre la puerta y entra un amigo de mi pasado. ¡¡¡Reguauuuuu!!! Abrazos, emociones, alegría compartida. Él no entiende como pudimos encontrarnos, así, sin cita previa entre 14.000.000 de humanos.

Un encuentro tejido por los ángeles en Buenos Aires, por Miryam Dietrich

Lo más loco fue que nos encontramos en Buenos Aires, el mismo día que el amigo que nos presentó cumple años en Villa Pehuenia.

Rápidamente nos contamos la historia de nuestras vidas mientras la sorpresa ha quedado estampada en el rostro de ambos. Ahora sí pactamos un nuevo encuentro. Nos despedimos y yo me voy sonriendo por la Avenida Pueyrredon (jajaja otra vez me equivoqué de rumbo ya que quería caminar por Santa Fe) y volviendo sobre mis pasos, elevo una oración al Cielo y percibo a mis amados ELLOS muy divertidos tejiendo los hilos del encuentro.

Cuando no se piensa y se actúa por el sentir, pasan estos hechos que son mágicos

Bueno, te cuento que el 15 de agosto culminaría la PREVENTA que ha tenido gran resultado.

Si aun te interesa comprarlo, escríbeme y te comento cómo hacer para tener tu libro a un precio especial.

3 opiniones en “Los pañuelos verdes y Erks un estado de conciencia (525) por Miryam Dietrich”

  1. Hola Mi miryanm. Me gustaria muchoba quirir tu libro¡ soy del intetior…tancacha. pci de Cordoba y no llega mucho lo nuevo. Se puede pedir por aca y pagarlo por rapi pago o algo asi? Porque yo no manejo tarjetas de crédito. Desde ya muchas gracias y exitos con el libro¡

  2. Hola Laura: puedes adquirir el libro haciendo un deposito en una caja de ahorro. Y te lo envio por encomienda. Te mando un email con más detalles. Abrazos angelados. Miryam

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