Saliendo del Caos rumbo a la Alegria del Vivir (534) por Miryam Dietrich

¡Angelito humano! Ha llovido en la noche en la zona rural de Capilla del Monte.
Ayer decidí salir físicamente del Caos, para conectarme con la esencia del retiro que estoy organizando para los días 7, 8 y 9 de diciembre en Capilla del Monte
Y me fui a un pueblo vecino.
Un café con crema de la mano de una amiga. Almorcé por ahí. Larga charla con un librero pianista. O un pianista librero.
Y me fui con mi perrita Schöne a un cauce chiquito de agua, que a veces es solo un hilo y a veces agua torrentosa, según lo que dictan las montañas.
Tiré mi lona blanca cerca de un árbol.
Y me dejé llevar por la magia, la que produce la alegría del buen vivir, cuando se me acercan los tiempos de NADAS.
Claro que el Mono Loco andaba a los saltos, ordenándome que hiciera esto o aquello para el retiro, que contestara emails, que, que… le dí la “banana” y lo mandé a callar.

Un arroyito en La Cumbre – Cordoba – Argentina, por Miryam Dietrich

Recordé Valeria del Mar, Cariló y los bosques que tanto caminé.

Recupero mi magia. Observo la hiedra trepando los árboles y las nubes que andan desorientadas por un cielo ora semiceleste, ora gris, ora oscuro.

Se escucha a los lejos, un helicóptero que pasa bajo y alborota a los pájaros. Me detengo en los sonidos del silencio. Como los que escuché en el Lago Lapataia en Tierra del Fuego. O como el rock. Magia de la naturaleza.

La tierra me arroja olores de hojarasca humedecida que ha formado un hermoso colchón donde he colocado mi lona y un poco me humedezco a través de ella.

Refresca. Se nubla más.
Sé que el Caos está del otro lado y no puedo ignorarlo, pero también siento que es posible salir de tanto ruido, solo deteniéndote, haciendo silencio, observando.

¡¡¡Guauuuu y reguauuuu! ¡¡¡Un Bicho bolita pasando al lado de mis pies!!! Lo saludo y le digo: “Tanto tiempo sin verte”. En lo alto percibo el zumbido de moscas o de abejas o de que se yo…

Flores silvestres. El ruido del hilo del agua entre piedras. Mujeres jóvenes que me escriben después de muchos años. Amigas con Monos Locos hiperactivados
Schöne que corre feliz en su libertad. Una brisa suave que me acaricia.
El sonido del silencio interrumpido por algunos vehículos y motos ocasionales.

Schöne se moja y viene a mi lado a sacudirse. Un caminante silencioso pasa por el otro lado del arroyo. Varios “bichos feos” cantando. Algunas calandrias responden.
Gritos de niños jugando a lo lejos. Una parrilla solitaria con un banco de cemento que nadie usa.
Caminito hecho al costado del arroyito por ignotos caminantes. Tiempo de “nadas” conectada con todo lo que me rodea.

Refresca. Se nubla más. Escucho a lo lejos las palomas y es como si las viera hinchando el buche para largar sus sonidos. Y me voy al campo de mi abuelo, allá cerca de Arroyo Corto, el campo de don Luis Dietrich.

Y me galopa el recuerdo del monte de álamos donde, con mis primos, tratábamos de trepar los álamos y otros árboles. Ya de chiquita me atraía la magia de la naturaleza. ¿Quizás recuerdo de alguna vida celta? ¿Irlanda?
Detengo el pensamiento y siento. Huelo. Dejo que mi conciencia se expanda. Y simplemente… soy feliz
Espantosas motos de escapes libres rompen el cuadro pero enseguida la quietud baja y es más poderosa que el estruendo mecánico. Algún perro le ladra vaya uno a saber a qué fantasma.
Del otro lado de la calle y detrás de un cerco vivo una Casa Blanca de ventanas verde musgo cerradas. “No tengo vida” parecería decirme, y continúa “ Aunque si tengo encanto de casa de cuentos con hadas y duendes entrelazados”.
Unas gotas chispeantes caen sobre mi cuerpo. Y por el caminito ribereño aparecen dos mujeres que me gritan alborozadas “Miryam Dietrich, Miryam Dietrich”. Cambio mi mirada y luego de un espacio de tiempo, las reconozco. Una viene de España y la otra de Argentina, de por ahí y de por acá.
Nos saludamos. Nos reímos. Estamos sincronizadas. Compartimos conocimientos y comentarios, las tres muy alborozadas.
Obviamente ERKS un estado de Conciencia es reflexionado en esta tarde de TODOS Y NADAS.

Erks un estado de Conciencia. Crónicas Erksianas 1, por Miryam Dietrich

Schöne, perra de la calle, corriendo feliz, desafiando mi autoridad, pero volviendo a mi lado, embarrada, se sacude, nos ensucia y vuelve a correr. Es libre y es un gozo verla andar.
Nos despedimos felices en el compartir.
Me voy alejando del cuadro. Siento muchos ángeles aquí a mi lado. Los sonidos del silencio me inspiran para contarte ti angelito humano cual ha sido hoy mi cuadro. Soy consciente del Caos pero para mi la verdadera vida es mucho más fuerte que todo lo malo.
Todo esto ocurrió en esta dimensión y en la otra, en el arroyito y en un sitio físico existente entre el Cuartel de Bomberos y el Chorrito en La Cumbre. Córdoba. Argentina.
Ahicito nomás al alcance de tu alma.
Un abrazo terrenalmente angelado

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