San Nicolás, la Cripta de la Iglesia y los Ángeles (516) por Miryam Dietrich

Buenas Tardes, casi noche querido angelito humano.
Trabajando arduamente en la tapa del nuevo libro, internet que anda cuando la energía se lo permite.
Y atendiendo gente,continuo en San Nicolás de los Arroyos.
Y entre capuchinos y ristretos, he escrito lo siguiente:
San Nicolás. Lluvia intensa y humedad. Una caminata bajo la lluvia que me moja hasta las ideas.
En la mañana de un domingo asoleado, luego de una hermosa caminata cruzando esquinas sin ochavas, calles silenciosas, con la ciudad aún dormida, un café en solitario ¿Dónde? En “el Café”.
Estos días traiciono al “capuchino” y lo reemplazo por el “ristreto”.
Una plaza.Un restaurante café que se llama LA MIRA, donde todos… miran. Un caleidoscopio humano en este domingo de mayo.
Bares con mesas afuera porque ha salido el sol.
Mujeres portadoras de marcas, desarrollando a full esos personajes. Una niña de rostro sufrido de unos 14 años vendiendo bolsas de residuos. Una indiferencia social que marca arrugas tempranas en esta joven piel.
Una mujer con pancartas gritando a voz de cuello su desnuda ¿verdad? la que es mirada como un espectáculo gratis que rompe la monotonía de una rutina establecida.
Una moza taurina que pelea la vida. Una perra con collar rosa, petisa y pesada, caminando bamboleante entre las mesas con la seguridad de que su amo anda por ahí, por ello va olisqueando las piernas sin molestar a nadie. Y la verdad es que… nadie la ve.
Algunas personas leyendo la Carta de Menúes con una fruición tal, que casi creo que obra de alta literatura se trata.
Charlas de otras mesas donde diseccionan las conductas ajenas, de los humanos que ausentes se encuentran.
Una glorieta que me habla de otros tiempos, de sombrillas de encajes y Rondós.
Por allá a lo lejos, ladra un perrito que se adivina caniche.
La mirada me lleva a dos cuadras, a la bajada al Río Paraná más tal mirada es cortada por unas frías chapas de metal.
Un niño que pide limosna sin alegría en su cara, ya maduro en su soledad que se percibe angustiante.
Una mujer en silla de ruedas, empujada por una “alguna” que parecería ser su nieta.
Una pareja de adolescente, cercanos a nuestra mesa, comparten la comida con sus celulares que funcionan a full en medio de una cortina de silencio, interrumpida de tanto en tanto por la exhibición mutua de una pantalla con alguna novedad, la que me indica que pese a las apariencias robotizadas… están vivos.
Más lo sorprendente es la cantidad de anteojos oscuros que ocultan las miradas. ¿Será por eso que, como los ojos son el espejo del alma, mejor se tapan así nadie los descubre realmente?
Un cielo muy celeste tiene brochazos de nubes blancas como algodones colgados de un telón de escenario que parece debilitado.
Un Kiosco, de los de “antes”, de esos de chapa verdes y forma casi romboidal, que me lleva a mi infancia en Bahía Blanca, de premios maternales de sábados en la tarde con las monedas justas para comprarme “las mejicanas”.
Un Santuario que atrae turistas a los pies de María del Rosario de San Nicolás. Una visita a la Cripta donde he vivido tantas experiencias multidimensionales, las que contaré en mi próximo libro cuyo subtitulo será Crónicas Erkianas Dos.
Una cripta mágica con muchas imágenes de una Madre Universal. Silencio. Recuerdos. Rosarios. Rosa: “la rosa, flor”. Ario: “perteneciente a”.
Larga caminata. Y otra caminata más.
Otro ristreto ahora servido por la moza colorada. Una coupé BMW que indica a gritos su super valor en dólares, estacionada en zona prohibida, como diciendo “nada me importa y aquí estoy YO”.
Susurra de a ratos una brisa que me sumerge en la ilusión de que se aplaca la humedad. Más aquella sigue su camino y la pesadez se instala de nuevo en este domingo en San Nicolás
Mientras el dólar sigue corriendo en este presente, viene la distracción de la mano del Mundial de Futbol en Rusia que será dentro de un año que ya se vislumbra ausente.
Los 35 preseleccionados que generan ilusión en medio de pantallas de plasma que se venden en Sale – Hot.
San Nicolas de los opuestos donde lo milagroso es manifiesto.
La cripta incólume en sus energías vibrantes de Ángeles rebosante.
Las presencias de ELLOS son tan fuertes que margino la crisis, el dólar y las nefastas noticias que inculcar el miedo quieren para que peleemos entre nosotros, para que ganen los de …ellos.
Angelito humano: mantén en alto el nivel vibratorio de tu ser. Recuerda que este mundo es una ilusión.
Expande tu conciencia y recuerda que eres una chispita de Dios.
Miryam

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