Stella Maris, Testimonio – 4 de junio de 2009

Testimonio de STELLA

En agosto del año 2003, conocí a Miryam. Tuvimos muchas charlas de invierno en mi taller de pintura en Cariló (una de las playas con bosques más hermosa de la Argentina).

 Un día me invitó a que fuera a un Taller de Ángeles que ella había organizado en el Apart Hotel donde se hospedaba.

Describir o contar cómo o que se vive en un taller de Ángeles como los que dicta Miryam, no es nada fácil.  Como todo lo que está sólo para ser disfrutado con todos los sentidos, es difícil explicar que también fue un disfrute para el alma, ya que no estamos acostumbrados a regalarnos tales sensaciones.

Estos talleres, son un vaciar de cosas, emociones inútiles y dañinas y llenarnos de bienestar y esperanza.

Nunca había practicado meditación o respiración.

Fui sin saberes previos. Y aprendí que para los Talleres de Miryam, sólo hay que preparar el corazón y empezar a recorrer las sensaciones de conectarte con uno mismo, de mirar para adentro, de reconciliar, de entender, de proponer cambios de cosas que uno ha venido haciendo mal.

Estos talleres significan, por lo menos para mí,  correr velos como si llegaras con una película de tu vida y cuando te vas, se entiende cuales eran capítulos reales y cuales ficticios.

Además, la comunicación no se da sólo consigo mismo sino con el otro. La gente que te rodea puede ser que la veas por vez primera (y te sena completamente extraños) pero priman la comunicación y el afecto sin mediar palabras.

Para mí, haber asistido a los Talleres de Ángeles de Miryam, fue sencilla y amorosamente el principio de una nueva vida sin más anestesias ni mentiras.

Stella Maris

Cariló, Argentina, 4 de junio de 2009

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