329 – Jugando con Ángeles y caballos, parte 3 de 4, por Miryam Dietrich

Uno de los corrales del retiro Jugando con Ángeles y caballos, por Miryam Dietrich

Continúo contándote. Mientras Rosario andaba silenciosamente cuidado todos los detalles organizativos, Nadine y yo estábamos con la gente. Y salieron las angelitas humanas a la pista. O sea al picadero. Había consignas a cumplir (que no te las puedo contar porque debe ser una sorpresa para ti cuando vengas y así el Mono Loco de tu mente no comienza a pensar como deben ser las cosas).

Algunas tenían miedo a los caballos, otras estaban super confiadas, otras no habían estado nunca tan cerca de este hermoso animal.

 

 

¿Y ahora que hago con estos caballos?, Retiro Jugando con Ángeles y Caballos, por Miryam Dietrich

las fotos son muy elocuentes. Mientras el bebé Verano comenzaba a hacerse sentir, Mohr observaba todo y a todos, las mujeres estaban en el picadero tratando de olvidarse que eran observadas, Nadine tomaba nota en su block y yo miraba atentamente todo como se desarrollaba, sintiendo mucha paz y dejando que, de tanto en tanto, una brisa caprichosa me acariciara la cara y revolotear mis cabellos.

Puro amor caballuno, mientras Jugábamos con Ángeles y Caballos, por Miryam Dietrich

Como dice Nadine, los caballos son realmente GRANDES MAESTROS. En el momento en que escribo esta página, mi país (Argentina) está “incendiado con revueltas, saqueos, tiroteos, muertos y heridos. Y ese día en el corral, los caballos se amaban sin condicionamiento alguno. El amor en estos animales es instintivo. tambien lo es en el humano solo que… EL HUMANO SE HA OLVIDADO DE LO QUE ES EL AMOR. Aunque indiscriminadamente usa tanto la palabra “te amo” como si a fuerza de repetirlo pudieran sentir el AMOR, aún la humanidad confunde el amor con lo que piensa del amor.

¿Qué como puedo decirte esto? Muy simple: cuando estuve muerta y entré por el famoso tunel, sentí el AMOR de ELLOS. Y cuando volví, lloraba mucho porque me di cuenta que ni otros ni yo sabiamos lo que era el verdadero amor. Haberlo sentido en esos ¿instantes? ¿minutos? en los que estuve del otro lado del velo, me cambió el chip, la cabeza y la vida entera.

Común Unión entre una angelita humana y el caballo, por Miryam Dietrich

En esta foto Susy acredita lo que observamos todos a lo largo de su trabajo en el picadero: desde que ella entró al corral, tuvo una común-unión con el caballo y acreditó ser una madraza. ¿Por que? Hummmm. Tendrá que contarlo ella en algún momento que repita la experiencia.

Me enamoré… de la energía del caballo, por Miryam Dietrich

Y la querida Jimena se enamoró profundamente del caballo y de ella brotaron las mejores emociones. Fue bellísimo verla en esta actitud que logré captar con la cámara. Observándolas desde el Monturero, al resguardo del sol,  mis ojos se llenaban de lágrimas de pura emoción de verlas tan francas consigo mismas.

 

 

Me entregué y lo logré, Retiro Jugando con Ángeles y Caballos, por Miryam Dietrich

¡¡Ahhhhh mi querida Lucía!!! Los ángeles de los sonidos nos juntaron en la Feria Internacional del libro 2013 en Buenos Aires y nos siguen juntando. Y tal como lo titulé en la foto, ella se entregó y lo logró. Su cara expresaba tanta felicidad cuando lo contaba en horas de la noche, que era digna de ser mirada.

 

Alimentándote-me – Retiro Jugando con Ángeles y Caballos, por Miryam Dietrich

Y esta hermosa mujercita, Yamila, descubrió cosas muy bellas y hermosas y su carita resplandecía luego de haber Jugado con los ángeles y los caballos.

Despidiéndo-me – Retiro Jugando con Ángeles y Caballos por Miryam Dietrich

Esta foto retrata para mi uno de los momentos más fuertes de todo el encuentro. Hacía tres meses que su compañero había partido hacia el otro lado del velo, y su trabajo con el cabllo, significó que al fin se podía despedir de él. Detrás de mis anteojos de sol, las lágrimas corrían raudamente por mi cara. Dí gracia a los ángeles y a los caballos y a los ángeles de los caballos. Fue muy bello y todos los que observávamos, aun los que no conocían la historia de esta mujer, estaban unidos por algo mágico, etéro, único. Todos en silencio y ella no se percataba de esto. Eran ella y el caballo. El caballo y ella. Y cuando salió del picadero solo dijo ” lo dejé partir”. ¡¡¡Guauuuuu y reguauuuuuu!!!

Felices Todos – Retiro Jugando con Ángeles y Caballos, por Miryam Dietrich

Ya estábamos en el momento de absoluto relax, en el entorno de la Soñada, las emociones ya se habían calmado y  todas/os muy contentas/os. Tomamos mate. Nos re-conocimos. Disfrutamos del paisaje y de la rica merienda que habían preparado Nadine y su gente.

Con mucha pereza llegó el momento de partir por cuanto, al día siguiente, nos esperaba mucha actividad. No soy persona de lágrima fácil pero este día lloré de pura emoción y alegría varias veces.

Y eso que ignoraba los milagros que me esperaban al día siguiente….!!!

 

320 – Equino Terapia angelica en Ongamira, Parte 3 de 3 por Miryam Dietrich

Llegamos de nuevo a “las casas” y había que desensillar. No teníamos deseos de bajarnos de los animales.

Los más experimentados ayudaron con los aperos.

LLegando a las casas de Estancia La Constancia – Cabalgata con Ángeles – Ongamira, por Miryam Dietrich

Hoy, que escribo para contarte todo, aún sigo cabalgando.

Para el 22 de noviembre, antes de cabalgar haremos unas previas con los caballos, para conocerlos y re-conocernos, por sus nombres, para que nuestro espíritu se presente frente al espíritu de ellos.

Machicho, el baqueano y Miryam Dietrich, Cabalgatas con Ángeles

Partimos en la combi y en el camino a Ischilin, nos detuvimos en un puente muy particular,  a hacer una “mateada” a la que se agregaron los hijos de Rubén.

Meditando camino a Ischilin (pueblo de Fernando Fader pintor) Cabalgata con Angeles, por Miryam Dietrich

Y de golpe, todos los ángeles estaban ahí reunidos: los humanos, los espirituales y los comechingones. Todos juntos en absoluta armonía con la naturaleza, todos percibiendo algo, todos con el sentir de ese momento sagrado.

Como verdaderos amigos compartiendo silencios, en Caballos y Angeles, Ongamira, Cordoba, Argentina por Miryam Dietrich

Y, ya volviendo y como no podía ser de otra forma, ingresamos al campito de Rueca de Almas a hacer avistajes.

¡Que silencio perfecto! ¡Qué éxtasis del NO TIEMPO! Sensaciones nuevas para algunos, sensaciones reconocidas para otros, colores, El Pajarillo con una nube que se quedó fija en su cumbre por espacio de una hora o más. Y las chispas de luces en el filo de la montaña.

Y la energía que brotaba de la tierra, mareando a algunos. Dio mucha pereza el abandonar el lugar pero nuestros cuerpos comenzaban a demostrar los signos de cansancio de un día tan agitado y tan quieto a la vez.

Terminamos ese sábado cenando empanadas en mi casa nueva, y ahí, surgió el verdadero efecto que había causado en los asistentes, esta EQUINOTERAPIA ANGELICAL. Las emociones afloraron, la conversación fue especial, y los unos les decían a los otros lo que habían sanado. Todos coincidieron que habíamos tenido un día DEL TIEMPO DEL NO TIEMPO.

Y en un momento me sentí como una anciana aborigen, mirando a estos jóvenes que salen de las ciudades para recuperar parte de lo que fueron.

Y me vi muy canosa y muy viejita pero con un amor muy joven hacia ellos y hacia los caballos.

Ángeles aborígenes: simplemente …. Gracias! ¡HASTA EL 23 DE NOVIEMBRE!

Miryam Dietrich

319 – Equino Terapia Angelica en Ongamira, Parte 2 de 3, por Miryam Dietrich

Llegamos a un punto, allá arriba, bien arriba donde los Hotes nos esperaban volando en el cielo, y Rubén con la mesa tendida y una picada típica de la zona. El sol nos acariciaba en algunos momentos con ternura y en otros con mucha fuerza.

Equino terapia angélica – Estancia La Constancia – por Miryam Dietrich

Pero ahí estaban los vientos que se enredaban en nuestros cabellos y en nuestras ropas para hacernos muy llevadero ese maravilloso y único momento del almuerzo, al aire libre, en el medio de la NADA pero también en el medio del TODO.

En el grupo reinaba una camaradería sin igual. Bromas hacia una de las integrantes por su pregunta de dónde había un baño, pero bromas hechas con amor, con respeto por el otro.

Caballos y Angeles, por Miryam Dietrich

Las mellizas, dos genias. Luego de la picada típicamente gaucha (Salame de Colonia Caroya, Queso especial y empanaditas caseritas) algunos se tiraron sobre la tierra con absoluta naturalidad, tratando de descansar.

Al rato, mis sobrinos y las melli partieron hacia otro destino y propuse al grupo cabalgar en silencio. Me puse el poncho que me tejiera Macú (ver la historia en el libro NEGRO Y BLANCA QAMINO DE LAS SEÑALES)

Y ahí comenzó la magia. Se acabó el parloteo. A lo lejos una tormenta amenazaba con alcanzarnos. Y eso producía maravillosos cambios de grises en el cielo que contrastaban notablemente con el amarillo de los pajonales.

Tormenta y pajonales, Caballos y Ángeles, por Miryam Dietrich

El Colchiquí trasmutaba sus penas en una escala cromática de tonos que, por el solo hecho de mirarlo, dejaba sin aliento al humano que cabalgaba.

Y como no podía ser de otra forma, comenzaron a aparecer los espíritus de los Comechingones. La anciana de la tribu. El cacique Calchaquin en su caballo Pinto. Los niños.

Yo los saludaba con mi alma henchida de amor por tanta magia. Tuve de golpe, cabal conciencia del espíritu de Estrella, la que evidentemente sabía mejor que yo,   cuál era el  sendero para cabalgar entre esas piedras y pajonales.

Cabalgando con Ángeles, Miryam Dietrich, Estancia La Constancia – Córdoba- Argentina

Me relajé, dejé que ella me guiara y ahí me hice una con Estrella. Nos comprendimos. Y disfruté, disfruté disfruté. Tenía ganas de gritar a los vientos como una india o de cabalgar al galope.

Claro que aún no tengo tanta experiencia para hacer esas cosas con un caballo. Pero en la próxima (el 22 de noviembre) lo voy a hacer.

Cada uno se fue metiendo en su YO interno disfrutando de la maravilla del silencio, la soledad y todo lo que nos brindaba la estancia La Constancia.

Sentía como mi alma se expandía y el cuerpo me quedaba chico para tanta emoción.

Inmensidad del alma, Cabalgata con ángeles, por Miryam Dietrich

Cabalgábamos sobre la tierra que había sido de los Comechingones. Sobre la tierra que los españoles en su sed de conquista habían teñido de sangre. Sobre esa tierra que para mis sentires, era y es sagrada. Y esto fue el día … 12 de octubre, fecha en la que aún se conmemora como especial por tomarse como el día en que Colón llegó a América.

Y comencé a recibir mensajes de los ángeles para cada uno de los participantes de esa cabalgata mágica.

Mensajes de los Seres de Luz. Fuertes. Hermosos. Conmovedores mensajes que entregaría al final del día.

Subiendo la cuesta mientras se cabalga con Ángeles, por Miryam Dietrich

Mensajes de sanación, de reconocimiento del sistema de espejos, de guia para que las emociones se reencaucen.

Realmente toda una terapia con caballos y ángeles.

(continua)