Fotos de Avistaje y Vivencias con Angeles en La Aguada – Parte 2, por Miryam Dietrich

Sigo contándote. No hay un solo reflector en el sitio donde estábamos. ¿Por qué dudas? ¿Crees que 22 personas son pocos testigos para acreditarte lo que te digo?

Mira que si ¡hasta yo misma me sorprendí!

Cuando me conecto con ELLOS, yo los veo y sé que son pura Luz pero que en esta ocasión se hallan manifestado así  en las fotos… me pareció algo maravilloso.

Y qué hermosa prueba de SU existencia.

Observa la que sigue

Esta foto se tomó a las 22 horas. ¿Serán soles? ¿ Serán ELLOS?¿Serán …. hummmm….. que serán?

Y mira esta otra foto como la LUZ se manifiesta del lado izquierdo de la foto. Esta toma se obtuvo a las 22,05 horas.

Y hay más.

Mira esta que sigue que se obtuvo a las  22,32 horas de ese día.

 

¿Viste que te sorprendes? Mira lo que logramos lo humanos cuando paramos el “Mono loco” ( léase mente) y nos entregamosa estar en conexión con ALGO o ALGUIEN  o COMO QUIERAS LLAMARLO desde nuestro mejor lugar.

¿Comprendes ahora porque creas con tu pensamiento tu realidad?

Fin de la parte 2

Miryam

Fotos de Avistaje y Vivencias con Angeles en La Aguada – Parte 1, por Miryam Dietrich

Bueno, llegó el momento que… ¡ tanto esperabas! Y sí, vengo un poco retrasada pero es que son tantas las cosas que van sucediendo a lo largo de los días, que ya lo de ayer parece muy lejano, pero muy lejano.

Además preparar el material para subir a la web y mostrarte las fotos, lleva todo un tiempo.

¡jajaja! ¡Que humana que estoy! ¡Arranqué quejándome!

Bueno, acá vá el toque que sé que tanto te gusta.

El 22 de diciembre de 2009, a las 21 horas, nos dimos cita en el campo LA AGUADA (que queda entre Pinamar y Madariaga y es de mis queridos Maria Marta Arrebillaga y Cristian Ferreti) y “casualmente” nos dimos cita 22 personas.

Era el 22 de diciembre y asistieron 22 personas.

Yo llegué cerca de las 20 horas y miraba el cielo que se presentaba amenazador porque una gran tormenta nos rodeaba.

Pero en mi fuero interno sabía que ELLOS cuando se anuncian, siempre se presentan aunque llueva o haya neblina o lo que sea.

 

Esta foto fue tomada por mí a las 20,24 hs.

Comenzó a llegar la gente, entre ellos un matrimonio de turistas que andaban por Cariló. La señora había visto uno de los folletos, se entusiasmó por saber de que se trataba y vino con el esposo quién en su presentación me dijo que no me creía nada. Lo felicité porque le dije que nada debía creerme, solo debia ver que sentía.

(Te cuento que este señor es el que en las fotos aparece en mayor estado de entrega. Shhhh!!! ¡¡¡Es un secreto entre vos y yo!!!! ¡Cómo si a los Guias le importaran que vos creas o no en ELLOS, porque en realidad ELLOS creen en vos).

Bueno también estaba Javier de Pinamar, el que llevó DOS MAQUINAS de fotos, porque tampoco creía mucho en las fotos que yo iba levantando en la web (previas a este día).

Obviamente que me dijo que no creía mucho en lo de las fotos con mucho respeto. Así que, llevó dos máquinas.

En total sacó más de 200 (Doscientas) fotos. Sí, leíste bien. DOSCIENTAS FOTOS.

Y cuando llegó a la noche a la casa, se puso a verlas en la computadora y me contaron que los gritos que daba atronaban el aire.

¿Y por qué gritaba Javier?

Observá la foto que sigue.

 ¿Que es lo que ves detrás de las personas? ¿manchas blancas, haditas, luciérnagas, luces?

Te dejo librado a tu imaginación lo que creas que es. Yo sé lo que yo creo que es.

La foto se octuvo a las 21,20 horas.

Bueno, ordeno un poco este relato así no te enloquecés tratando de entender algo.

A las 21 horas habían llegado las personas y cuando iba a comenzar la parte de meditación para invocar a los Ángeles, “sentí” internamente que ELLOS ya estaban ahí, me doy vuelta despacio mirando en dirección de Madariaga a Pinamar y ahí muy alto en el cielo, había una nave que emitía colores rojos y a veces blancos.

La vieron todas las personas presentes. Estuvo en el aire un promedio de 15 minutos pese a la tormenta. Y luego, las nubes la taparon.

Una vez más cumplieron con hacerse visible para los ojos humanos.

La gente que estaba esa noche, era muy amorosa. Y creo que ello generó lo que a continuación te voy a mostrar.

 

Fin de la primer parte

Miryam