197 – 31 de diciembre de 2010 – Subida en tren a Aguas Calientes – Cuarta Parte

Partí desde Urubamba en taxi hasta Ollantaytambo, que es donde se toma el tren para llegar a Aguas Calientes, el pueblito desde el cual luego se accede a Machu Pichu.

Cuando ingresé al sector de la estación de trenes, me sorprendió el lugar por la simpleza y prolijidad que ostentaba.

Ollantaytambo – 31 de diciembre de 2010 Estación de tren para ir a Machu Picchu, por Miryam Dietrich

Me quedé esperando mi tren y en eso veo parar uno y… ¡guauuau y reguauuuu!

Se veían las mesitas con velitas, mantel sobre mantel, personal todo uniformado, florcitas en las mesas. Parecía un tren de las mil y una noches. Luego me enteré que salía 600 dólares por persona. Y me quedé pensando: el tren tarda dos horas en llegar a Aguas Calientes. Estas personas que suben a este tren donde les brindan tantas atenciones: ¿pueden conectarse con lo que rodea a la subida (léase naturaleza, río, pájaros etc…)?

Bueno, atrás llegó mi tren y milagrosamente éramos pocos pasajeros, así que, expandí mi cuerpo físico en un asiento doble todo para mí Y  comencé a extasiarme con la vista y el sonido del Río Vilcanota o Urubamba, el río sagrado del Valle Sagrado.

Río Urubamba a cuyo costado funciona el tren de trocha angosta que lleva a Machu Pichu – 31 de diciembre de 2010, por Miryam Dietrich

¡Qué fuerza  tiene! ¡Cuántos rápidos! El tren, desde su trocha angosta, va bordeando este río en medio de paisajes selváticos, montañosos, ora con lluvia ora con sol, algunas viviendas típicas de la zona, la visa de tanto en tanto de personas con sus ropajes tradicionales. Así hasta llegar a AGUAS CALIENTES.

Me bajé en la estación de este poblado y ahí nomás apareció un joven muy agradable que me condujo al Hostel donde me iba a hospedar por esos días.

Aguas Calientes, Callecita que lleva al centro- (31 de diciembre de 2010) por Miryam Dietrich

Luego de alojarme, salí a caminar. El ruido del río que cruza al pueblo es tan fuerte, que permanentemente uno tiene la sensación que “afuera llueve” Claro que llueve mucho en esta época porque es la estación de las lluvias. Pero el ruido del río es impresionante.

La misma callecita tomada desde más arriba – Aguas Caleintes – Perú – Tomada el 31 de diciembre de 2010 por Miryam Dietrich

Bajé por una callecita muy empinada, ví una librería y ahí había un libro que llama “CUZCO, El Umbral de la Sabiduría”,  de Diane Dunn y otro que tiene por título  “CENTROS DE PODER EN LOS ANDES”,  de Mallku Aribalo. Los iba a comprar y luego desistí.

Perú – Aguas Calientes – Se aprecia lo empinada de la callecita (31 de diciembre de 2010) por Miryam Dietrich

Llegué a la plaza y me encontré con un arbolito de Navidad que había sido armado con botellas de gaseosas color verde.

Perú – Aguas Calientes – Arnol de Navidad realizado con botellas de gasesosas color verde ( 31 de diciembre de 2010) por Miryam Dietrich

Y me llamó la atención que todos los negocios estaban  engalanados con adornos de color amarillo.

Río Urubamba – Aguas Calientes – Perú , por Miryam Dietrich

Decidí ir a las aguas termales del lugar. Caminaba 100 pasos y debía detenerme porque realmente era imposible continuar. O paraba y tomaba aire o mis pulmones explotaban.

(Si tienes pensado viajar a Perú, asesórate bien sobre el tema de la altura y la cantidad de globulos rojos que tenemos los que vivimos a menos de 2000 metros de altura sobre el nivel del mar)

La subida es bien empinada, con el río al costado. Y cuando se llega a la parte alta, puedes bajar a tomar un baño termal.

Las piletas son al aire libre y va mucha gente por lo que pude apreciar.

Así las cosas, pasado un tiempo prudencial de permanencia en el agua termal, salí, me sequé (no hay duchas, solo existen unos “chorreros” al aire libre donde el agua sale helada y si las usas, corres el riesgo de transformarte en bloque de hielo).

Me senté a tomar una Inka Cola (bebida local muy dulce y agradable) en el barcito que existe en el  lugar y me puse a mirar el cielo.

Tenía activado dentro de mi cerebro un “pájaro carpintero” que haciendo toc toc toc, me decía: compra los libros, compra los libros, compra los libros. Deshechaba la idea y volvía a pensar en otra cosa.

Pensaba en mis hijos, en mis amigos y en muchos otros temas. De golpe ví como las nubes formaban en el cielo, la cara de una hermosíma  aborigen. Y ahí me quedé extasiada en esos estados que me dan a veces, de todo y de nada hasta que las nubes siguieron su camino y la imagen desapareció.

Con la mochila al hombro, bajé tratando de no resbalar porque las piedras del camino estaban húmedas, y me fui nuevamente al centrito.

Y el pájaro carpintero seguía toc toc, toc toc pero – aunque pasé por la librería- ignoré olímpicamente a la librería y… al pájaro carpintero.

Perú – Aguas Calientes – Árbol de Navidad armado con botellas de gaseosas .1 de diciembre de 2010, por Miryam Dietrich

Me senté a cenar y pregunté porque el color amarillo y me dijeron que era porque en el Nuevo año todo debe ser nuevo y el amarillo representa eso: nueva vida, nuevos amores, nuevas economías.

Había múltiples sonidos, música de muchos lugares que se superponían entre sí. Olores variados.

Luego de cenar tuve que volver al hostel por la callecita empinada.

Y volví a pasar por la librería. Y como el impulso y el pájaro carpintero con su toc, toc no me dejaba en paz, teniendo en cuenta que el impulso era muy fuerte, entré y compré los dos libros.

Uno era el de Diane Dunn a la que tuve la suerte de conocer el 14 de enero en su centro de Paz y Luz en Pisac. Ya te lo voy a contar

Pero el otro, estaba escrito por…. MALLKU. ¡Guauuauuu y reguauuu!!

Mi querida amiga hermana de camino Estela de Necochea, cinco años atrás había hecho un viaje parecido, guiada por Mallku. Y me hablaba siempre de este hombre.

Y Mallku esto y Mallku aquello. Siempre lo hizo con respeto y admiración hacia este ser.

Y hete aquí que vengo yo a comprar un libro de él, entre tantísimos libros que hay sobre el tema del Perú y los incas, en una chiquitita librería de Aguas Calientes.

Me largué a reir a carcajadas, porque pensé: “Los humanos creemos que manejamos las cosas, pero cuando se me presentan situaciones como esta, sé que son ELLOS los que las manejan”.

Y esto me llevó también a tener muy presente a mi amiga Estela.

La magia ya estaba funcionando a pleno. Y no estaba ni en la mitad del viaje