El dinero, la escasez y la abundancia, Capítulo V, por Miryam Dietrich

Todos tenemos sistemas de creencias insertos en nuestra mente. Algunos son de nuestra infancia, otros de nuestra vida en general y  muchos vienen desde vidas pasadas.

¿Te has preguntado alguna vez por que motivo hay tanta escasez de todo en el mundo? ¿Tú crees que es el “otro” el responsable de la escasez?

¿Crees tú que Dios es el responsable de la escasez?

¿Crees tú que todos los responsables de la escasez se encuentran fuera de tí mismo?

Escasez en el mundo de agua, alimentos y amor

Drunvalo expresa: “Cómo Afectan las Creencias en los Resultados 

Otra parte de la ecuación de pagar por el conocimiento espiritual, es que lo que sea que creamos que es verdad sobre el dinero, afecta el resultado. Cuando recién comencé a enseñar, decidí que lo justo eran $222 dólares por tres días. Apenas podía pagar todos los gastos, pero esa cantidad me parecía justa a mí.

Sin embargo, mi secretaria, que arreglaba los cursos y que hablaba con los estudiantes potenciales, pensaba que esta cantidad era excesivamente alta. Incluso cuando podía ver en los libros que realmente estábamos perdiendo dinero, ella todavía creía que el taller era demasiado caro. Y así, cada vez que alguien llamaba para registrarse para un curso, sus creencias se transferían a la persona que se estaba registrando. Inevitablemente, pedían un plan de pagos. Terminé con cientos de personas haciendo pagos, lo que nos estaba enviando lentamente hacia la bancarrota.

Después mi secretaria se cambió a otro estado y la reemplacé con una mujer que creía lo opuesto a su predecesora. Ella creía que lo que estaba cobrando era definitivamente muy poco. Así que me convenció para subir el monto a $333 dólares. Y debido a que ella pensaba que este importe era justo, desde que ella llegó, ni una sola persona sintió que necesitaba un plan de pagos. ¡Ni una sola!

Esta historia muestra claramente que lo que tú crees afecta el resultado – incluso con el dinero. (Incidentalmente, esto es igualmente verdadero si tienes una práctica de curación, no aplica sólo a la enseñanza.)

El Éxito Financiero es Importante

Hoy, después de casi veinte años de experiencia sobre el tema de pagar por el conocimiento espiritual, creo más que nunca que necesita haber un intercambio. Este necesita ser justo, pero no cobrar por una enseñanza espiritual no funciona, ni para el maestro, ni para el alumno.

Y lo que tú creas personalmente sobre el dinero, afectará el resultado. Tus creencias sobre el dinero determinarán finalmente si tienes o no, éxito económico.

Y tener éxito económico es importante, porque mientras no lo tengas, estarás limitado en tu habilidad para compartir con otros las enseñanzas espirituales que Dios te ha otorgado.

En amor y servicio – Drunvalo – Sedona, Arizona, USA

El Dinero Fluye en Mi Vida

 Las etapas básicas de este flujo son :

 la calma, cuando entra la misma cantidad de dinero con la que sale;

 el flujo, cuando entra mucho más dinero del que sale;

 y el reflujo, cuando sale mucho más dinero del que entra.

 El dinero representa un intercambio de energía entre tú y el mundo exterior.

 Representa la energía que sale de ti y la que te es devuelta.

 Si te encuentras en una etapa calma o inactiva,

 en la que el dinero entra y sale en cantidades iguales o no se percibe movimiento,

 intenta ver dónde se ha estancado tu propia energía.

 Es necesario que tanto el dinero como tu energía personal estén en movimiento.

 “El dinero fluye en mi vida.  Soy una persona próspera”

Todo lo que he escrito y lo que transcribí de Drunvalo, se aplica a todas las áreas de tu vida en las que te sientas “pobre” o “escaso”.

El sistema de creencias se encuentra en tu cerebro

Puede ser en el amor de pareja, en el amor del mundo, en tu cuerpo, en tu inteligencia o en lo que desees que sea escaso en tu vida.

Cuanto más desees atrapar el resultado, posiblemente más se te escape de las manos. No busques en los otros la responsabilidad o la culpa de lo que “ te anda tan mal y te hace sufrir”. Mira en tu interior. Fíjate como está tu sistema de creencias. Y ahí tendrás la respuesta.

¿Ilusiones en un sistema de creencias? (imagen obtenida de Internet)

Ya sé que sabes que todo el conocimiento está en tu interior. Para saber eso has hecho miles de cursos desde como respirar, como no respirar, como amar, como desterrar los odios, como…, como…., como…..Cursos y más cursos y más cursos. ¡Me canso de tanto escribir cuantos cursos has hecho!

Tu “monito loco” esta llenito llenito de conceptos y más conceptos.

El tema mi amado ser, es que en el fondo… tú no te crees capaz de crear.

Miryam Dietrich

En plena expansión de conciencia como hacedora de milagros

El dinero, la escasez y la abundancia – Capítulo IV por Miryam Dietrich

Hola ángel amado: como te dije días pasados en mi correo, ahora le escribo al humano que hay dentro de ti. Y sí, cuando sale el ángel, no necesita de la economía ni del dinero ni comprender de las finanzas. Pero el humano que hay en ti….¡mamma mía! Ese sí que lo necesita. (psss psss: un secreto: la humana que hay en mí también necesita del dinero y su hermosa energía).

¿Viste que el tema del dinero está en crisis en el mundo?

Crisis del dinero en llamas

En el próximo capítulo  te voy a contar un poco del sistema de creencias. Pero hoy  comenzaré por lo que dice Drunvalo en su artículo y luego te cuento la humanidad de mi historia experimental viviente.

Dice Drunvalo: “Regalarlo 

Después, cuando comencé realmente a enseñar, descubrí que no importa qué precio le pongas a la clase o seminario que estés enseñando, para algunas personas será demasiado caro. Hay personas que son tan pobres – especialmente en otros países – que cualquiera que sea el precio es imposible para ellos. 

Mi primera solución a esto, fue permitir lugares gratis para aquellos que no podían pagar. 

Y fue allí cuando comencé a experimentar directamente la razón del entendimiento sufí, de que nunca debes regalar el conocimiento espiritual. Yo realmente no sabía por qué los sufís creían en esta idea, pero la respuesta se desplegaba ahora justo ante mis ojos.

Curso tras curso, conforme daba lugares gratis a aquellos que decían que de otra forma no podían asistir, experimenté que eran estas personas – a las que se les permitió entrar gratis – las que nunca comprendieron lo que se estaba enseñando. Incluso descubrí que si otra persona le pagaba la clase a alguien, había el mismo problema. Los estudiantes gratuitos casi siempre eran los que llegaban tarde y se iban a la mitad. Eran los que se quedaban dormidos o hablaban durante la clase. E incluso más importante, eran los que no practicaban realmente la meditación después de terminado el curso. Las razones de los sufís para no regalar nunca el conocimiento espiritual, eran evidentemente aparentes.

Un Intercambio Justo

Entonces, ¿cuál es la respuesta? Decidí que el intercambio era sumamente importante. Si los alumnos recibían la enseñanza gratis, no tendría significado para ellos, pero el intercambio no tenía que ser dinero. En lugar de dinero, podían dar tiempo y energía. Al hacerlo así, involucrarían su deseo por aprender y tendría significado para ellos.

Por lo que les propuse a aquellos que decían que no podían pagar, que si donaban su tiempo como voluntarios en una institución de beneficencia como la Cruz Roja – suficiente tiempo, basado en 10 dólares por hora, para pagar por el taller – entonces podían asistir gratis. Les pedí una carta de la institución para verificar su tiempo.

Todavía hago eso actualmente. Y lo que es verdaderamente fascinante, es que sólo una persona de cada cincuenta, ¡realmente me toma la oferta! Aunque no estén trabajando y pudieran donar fácilmente su tiempo, resulta que la mayoría de los que piden venir a mis talleres sin pagar, no lo están haciendo por un profundo deseo espiritual, sino simplemente porque quieren obtener “algo por nada.”

Días pasados escribí algo sobre la abundancia de la naturaleza: Observa, amado ser: en la naturaleza el agua, los bosques, la tierra, el mar, los animales, las aves etc, son abundantes.

¡Ay! Debo corregir el tiempo verbal. Eran abundantes.

¿Cómo comenzó a generarse la escasez de agua, de bosques etc…? Cuando el humano tomó “gratis” a esos elementos y no dió nada a cambio. ¿Estoy acaso descubriendo una verdad con mi capacidad de ángel humano? No, para nada.

Los aborígenes sabían de esto. Por eso, a la montaña no se le debería sacar ni una piedrita sin cumplir con dos ritos: a) pedirle permiso a la montaña, b) darle algo a cambio.

Cuando el ser humano en lugares llenos de bosques (alguno realizados por humanos con visión de crear sitios hermosos para otras generaciones) comenzó a talarlos para lotear los sitios y poner hermosas casas en esos lugares, sin reponer los árboles talados (hummm. Debo frenar mi lengua? En Argentina sobran estos ejemplos y ni que hablar en el Amazonas) comenzamos a sufrir la escasez ( efecto invernadero, el agujero de la capa de ozono y muchos otras cuestiones más que nos afectan a todos por igual) de bosques, de árboles y dentro de poco la de papel.

¿Qué hizo el humano con el agua dulce?

Entre otras cosas, las ha usado en forma indiscriminada para los riegos artificiales en los campos, la ha utilizado y en la Argentina la sigue utiizando en forma indiscriminada en la explotación de minas a cielo abierto,  ha contaminado las napas con muchos elementos nocivos (¿estás leyendo lo que produce el petróleo de British Petroleoum en Mejico y EEUU en estos días? ¿ o el que produjo el derrame de Shell en Magdalena República Argentina?), los que tienen agua corriente baldean a diestra y siniestra como si el agua fuera ilimitada (baste pasar por Buenos Aires alrededor de las 6 am y se vé como los porteros en su afán de limpieza socialmente consensuada arrojan miles de litros de agua a las veredas, entre otras cosas para sacar los “popos” de perros ajenos).

Agua y dinero: parecería que ambas escasean en el 2010

Bueno, así las cosas, tu lado humano, hermoso ángel, se ha manejado con ausencia de criterio lógico. Y, mira, con una naturaleza exuberante como la que tiene el planeta tierra, los ángeles humanos (que están olvidados que son ángeles) están creando y generando cada día más escasez de agua y de árboles.

Entonces… ¿Cómo evitar el propio humano que genere escasez monetaria o dineraria?

Mira lo que dice Drunvalo. ¡Ay! ¡Cómo lo experimenté! ¡En carne propia! Entonces un día me senté muy seria y me puse a hablar con ELLOS ( y… sí… hablo con ELLOS como contigo) y les pedí LUZ en este tema  de los cobros de las tareas de canalizaciones, regresiones a vidas pasadas, cantos lemurianos, equalizaciones de chakras y todo esto que hago.

Y respuesta fue que el concepto de GRATUIDAD es un invento humano, o sea una creación ilusoria, porque no existe lo GRATIS en la naturaleza. Para que todo siga su curso y se renueve, hay un ciclo lógico de reciprocidad en toda esta Madre Tierra.

¿Gratis? Así me preguntaban. ¿Qué es gratis? Ni el aire es gratis porque cuando lo contaminan deben mudarse a otros espacios (Por ejemplo los habitantes de la ciudad cercana a Chernobyl, que luego del desastre ambiental debieron mudarse de sitio físico) o usar elementos que impidan que se enfermen (como los mineros que trabajan bajo tierra que usan esas mascaras de respiración).

Y ahí me dijeron ELLOS que cuando un humano carecía de medios económicos para pagar la sesión pero  recordaba en un pedacito de su porción de ángel que podría de alguna forma obrar milagros, cuando ponía toda la garra de saber y conocer más y más sobre sí mismo, cuando yo sentía que así era, debía pedirles SIEMPRE algo a cambio de mi trabajo.

He intercambiado trabajo por otras cosas que yo necesitaba, o por oraciones para tener siempre fuerza y coraje para trabajar en amor, paz y armonía. O por un trabajo social para otras personas. O por un trabajo para facebook, o por ordenar el salón donde doy las Vivencias con ángeles.

¿Qué significa que algo es gratis? Nada. Es otra ilusión del “mono loco”. Es tan ilusoria la gratuidad como ilusoria es que esta vida que tú vives ahora es la única que hay.

Si continuas en el estado de ilusión, dificilmente puedas salir del dolor emocional, de tu victimez y… de tu escasez generada en la ausencia de dinero.

Tu crisis actual: ¿es económica, financiera o de un sistema de creencias que ya no puedes sostener más?

En la próxima  continuó con el sistema de creencias

Miryam Dietrich

En pleno estado de entrega y de expansión de conciencia hacia la abundancia dineraria

El dinero, la escasez y la abundancia- Capítulo III – por Miryam Dietrich

Bueno, amado ángel humano, aquí vamos… ¡de cabeza al capítulo III!

Mira, la verdad que hoy voy de sorpresa en sorpresa y no puedo dejar de mencionarlo.

Y la sorpresa radica en la cantidad de gente que me escribió por estos temas del dinero, su escasez y su abundancia.

Parecería ser que toda la humanidad tiene flor de “rollo” (argentinismo por “trauma”) con el tema del dinero.

¿Te dije que cada uno de ustedes me inspira totalmente para escribir?

Es que yo misma…. ¡he hecho cada lógica tontería con el dinero en el pasado, por supuesto que basado todo en mi sistema de creencias!

Mira, tenía un sistema de creencias tan extenso… como la vida misma.

Siempre fui una hacedora de dinero (léase como alguien a quien no le resultaba difícil hacer dinero) algo así como tener “olfato”. Claro está que trabajaba muchísimo pero era satisfactorio. Tenía mi buena retribución económica e iba avanzando.

¡Y qué poder que sentía! ¡Y qué seguridad que tenía en todo lo que hacía!

Pero, lentamente… (Esperá, no me apures. De esto me doy cuenta ahora, no me daba cuenta en ese momento) iba boicoteando todo lo que había conseguido. Y lentamente retrocedía, caía al piso.

Y luego lentamente comenzaba a subir, y otra vez tocaba el cielo con las manos. O mejor dicho podía contar billetes y guardarlos. Y otra vez volvía a irme mal económicamente.

Hoy me doy cuenta que lo que me pasaba: vivía en la cuerda floja de un autoboicot.

Además, me costaba horrores ponerles límites a los demás. Yo “sentía” que si tenía dinero, todos los que estaban cerca me pedían cosas y más cosas. Y cada vez sostenía económicamente más situaciones.

Era cierto que muchos de los que me rodeaban me requerían parte de mi dinero de esa época. Y de alguna forma, daba dinero porque era una forma de sentirme necesitada y querida. (Guauuu!!! y Wauuuu!! este es otro rollo humano digno de escribir algo sobre él).

Además, no me sentía “digna” de tener dinero. Me sentí “culpable” en aquellos momentos. En otros momentos quería ser como el guachito Gil: entregar todo a los pobres. Y así andaba de mambo en mambo sin poder estabilizarme.

Hoy, reafirmada en mi misma, estoy en equilibrio con este tema.

Ángel de la abundancia

Y si tú supieras, amado ángel humano, cuántas personas veo que hacen lo mismo que hecho en el pasado: es como si hubiera millones de cloncitos de Miryam y sus actitudes del ayer.

Por eso escribo y te cuento lo que he sido. Te transmito algo de mi experiencia (puffff! Porque estoy recansada de  definiciones y cursos y reglas)

Una vez más reitero, que este pedacito de Internet donde tú me lees porque yo escribo, lo baso en vivencias, las tuyas, las mías y las nuestras.

Los ancianos de antaño, aprendían sus nuevos conocimientos por vivencias (o experiencias). Y así las transmitían. Por eso esos ancianos sabían que todo podía modificarse porque siempre había un umbral más de sabiduría para agregar a las vivencias anteriores

Sigue diciendo Drunvalo en la nota que te comenté: “Así que la clave parece ser la realización de que la abundancia, como el amor, existe en una medida apropiada tan pronto como liberamos los miedos en torno a ella. Como el amor, el dinero simplemente fluye hacia nosotros conforme lo necesitamos y fluye desde nosotros conforme buscamos crear paz y belleza a nuestro alrededor, para nosotros y para otros. Con la facilidad y entendimiento que nacen de la fe en nosotros mismos y en el Creador, nuestra vida financiera puede convertirse en la manifestación de todo lo que es bueno.

¿CÓMO PUEDES COBRAR POR LAS ENSEÑANZAS ESPIRITUALES?

Estoy por compartir con ustedes mis propias experiencias sobre cobrar por una enseñanza espiritual. Esto que comparto es mi regalo, en un nivel práctico, para aquellos de ustedes que están enseñando información espiritual ahora, o especialmente para aquellos que están a punto de enseñar. Si eres un buscador, tal vez esto te ayude a comprender el balance precario que los maestros espirituales deben encontrar, si quieren permanecer en integridad con lo que te cobran para asistir a sus cursos

Cómo comencé a Enseñar

Hace casi veinte años, mis guías me pidieron que enseñara lo que se me había instruido en los doce años anteriores. Yo no sabía, durante todos los doce años de mi entrenamiento, que se me pediría esto. Por lo que la petición me llegó de sorpresa.

La petición también me causó un impacto. Tanto, que al principio dije que no. No quería hacer pública mi vida. Sólo estaba pensando en mi mismo. Pero durante un periodo de casi dos semanas, mis guías me dejaron clara la Ley Espiritual que dice, que cuando recibes un regalo espiritual, no lo puedes guardar sólo para ti. Debe ser compartido con otros. Cuando vi la verdad de lo que me estaban diciendo, con renuencia acepté enseñar lo que había aprendido.

Conforme me dispuse a prepararme para enseñar un curso sobre la meditación MerKaBa de ascensión y la Geometría Sagrada – las formas sagradas y las proporciones que generan la Creación en la que vivimos -, me encontré con un problema ordinario y cotidiano: ¿Debía cobrar dinero por este conocimiento espiritual, o debía darse gratuitamente?

Esta era una pregunta que nunca había entrado a mi mente hasta ese momento. Realmente no sabía qué hacer”.

Hoy, en un correo, le contaba a Alex, que tengo más de 50 cuadernos escritos con mensajes, situaciones, dibujos de seres etc. Todo esto no lo daba a conocer porque me parecía que no debía hacerlo. Sabía que hacer públicos mis cuadernos, iba a significar exponerme frente a los demás.

Y a mi humanidad no le hacía mucha simpatía esto de quedar expuesta frente a otros.

Claro, hoy me doy cuenta que tal como le sucedió a Drunvalo (y cómo le ha sucedido a otras muchas personas que cambian de camino), que todas esas enseñanzas que ELLOS me dieron, tanto MAESTROS ESPIRITUALES cómo HUMANOS con los que me conectaron, era para que hiciera lo que estoy haciendo desde marzo del 2009 a través de la web: hablar contigo a través de mi escritura y compartir hasta el disenso en las opiniones.

Y bueno…. Si no te cuento mis cosas y mi evolución a ti que me lees… ¿ a quién quieres que se las cuente?.

Angel de la abundancia por Carlos Hugo Art -carloshugoart.com/images/p7_angel.jpg;

El Maestro Drunvalo seguía diciendo en el correo que te conté: “Las Tradiciones Espirituales Difieren

Mi primer pensamiento, debido a que yo asistí a escuelas católicas cuando estaba creciendo, fue que las enseñanzas debían otorgarse libremente. Muchos cristianos creen que porque Jesús regaló sus enseñanzas, los maestros espirituales de hoy también deben hacerlo.

Pero durante los doce años anteriores, mis guías me habían estado mandando a todo el mundo, aprendiendo de diferentes fuentes y los maestros espirituales y tradiciones con las que me encontré, todas plantean diferentes ideas sobre cobrar por el conocimiento espiritual.

Durante varios de los doce años, por ejemplo, fui un sufí y la tradición sufí dice exactamente lo opuesto a la tradición cristiana. Los sufís me enseñaron a no regalar nunca el conocimiento espiritual. Los maestros sufíes con los que estudié, creían que debía existir un intercambio. Este no tenía que ser dinero, pero tenía que haber un intercambio o el alumno se perdería la lección.

Desde estos dos polos opuestos, comencé a contemplar qué hacer.

¿Qué haría Jesús?

Entonces pensé en Jesús. Si él estuviera vivo ahora, ¿podría predicar de la misma forma que lo hizo hace 2000 años? Y vi inmediatamente que la respuesta era no. Para empezar, reunir a miles o incluso cientos de personas en las ciudades, es ilegal en estos días. Si lo intentara, Jesús sería arrestado inmediatamente y multado. Y si continuara haciéndolo, lo meterían a prisión. Para reunir personas en forma legal, tendría que haber contratado gerentes para obtener licencias de asamblea, o rentar locales dentro de las ciudades, lo que es muy caro. Si viajara fuera del país en donde viviera, tendría que tener pasaporte y boletos aéreos.

En otras palabras, si Jesús hubiera desarrollado su ministerio bajo condiciones del siglo XXI, se hubiera enfrentado con los mismos problemas de “dinero” con los que se enfrentan todos los maestros espirituales de hoy. Así que, por razones simples y prácticas, los maestros espirituales deben cobrar algo o encontrar a alguien que pague los gastos por ellos. De cualquier forma, los gastos son un hecho de la vida.

La primera realidad con la que me enfrenté, fue el hecho innegable de que si yo iba a reunir a cientos de personas bajo un techo, tendría que pagar por el espacio. Yo no tenía nada de dinero, así que, ¿cómo iba a pagar por este local? Se volvió terriblemente claro que tendría que cobrar algo o no podría ni siquiera comenzar a enseñar.

Entre más me daba cuenta de los costos para organizar un seminario – cuentas de teléfono, costos de correo, equipo electrónico y audiovisual, sistemas PA, boletos de avión para varias localidades y todo lo demás – se volvió absolutamente claro que iba a costar dinero enseñar, me gustara o no.

Más aún, si un maestro espiritual va a dedicar su vida entera a la enseñanza, como se me pidió que yo lo hiciera, tenía que haber suficiente dinero extra para pagar las necesidades simples de la vida – renta, comida, etc. Y tomando todas estas cosas en consideración, me di cuenta que lo que era importante en el mundo de hoy, era que el intercambio del que hablaban los sufís fuera “justo.”

Existen organizaciones espirituales que requieren que les dones todo lo que posees antes de enseñarte y algunos que te piden precios tan altos, que sólo pocas personas podrían pagar por su conocimiento espiritual. Una, que no identificaré, les pedía a los estudiantes que pagaran más de $100,000 dólares por la información. Estos son ejemplos extremos y en mi mente están equivocados. No son justos.

He visto estas situaciones que plantea Drunvalo. Muchas situaciones no son justas pero la gente elige pasar por esas experiencias.

Hoy me encuentro en reverencia frente  a la manifestación de la abundancia en mi vida en todas sus formas

Ángel en reverencia de Carlos Hugo Art -http://www.carloshugoart.com/Portfolio.html

Mañana o pasado continuamos con el capítulo IV

Miryam Dietrich

En pleno estado de entrega y de expansión de conciencia hacia la abundancia dineraria

El dinero, la escasez y la abundancia, Capítulo II por Miryam Dietrich

Hola mi amado ángel humano: ¡gracias a todos los que escribieron! Realmente me asombró la re-conexión que les produjo este tema.

Bueno, sigamos.

A medida que mi vida pasaba, en especial luego de febrero de 2004, me daba cuenta que si bien carecía de dinero en los bancos o en las cajas de seguridad y en algún momento hasta carecí de bienes, no me faltaba nada de lo necesario para sobrevivir.

Y comencé a prestar atención como se presentaban los hechos en mi vida.

Por ejemplo, realicé un viaje al África (el segundo en esta vida), llegué hasta el desierto del Kalahari, conviví con un grupo de bosquimanos, entronicé la energía amorosa de María la Madre Universal al pié de la montaña de Tsodillo Hills en Botswana y terminé quedándome una semana (por 2da vez en esta vida) en Ciudad del Cabo, Sudáfrica (una de las ciudades más bellas de este planeta tierra).

Abril de 2005 - Campamento en Botswana - Africa - Miryam Dietrich

Todo ello luego de haber viajado en un … ¿cómo llamarlo? ¿ómnibus?  ¿transporte? ¿algo?  bueno… en un “algo”  por más de 500 km a la vera del desierto del Kalahari, cuyo aire acondicionado eran las ventanillas abiertas, muy floreadas que se sacudían al impulso del “algo”, yo era la única persona blanca y …. te lo sigo contando en otro momento porque este viaje fue EXTRA-OR-DI-NARIO.

Sólo te adelanto que tuve el honor de conocer a Credo Mutwa Zulu, estar con él en privado junto a su maravillosa esposa, por espacio de más de dos horas y yo ni sabía quién era él. Bueno, ese viaje lo hice sin medios económicos propios.

Y sin embargo… todo pero todo me fue proveído. Nada me faltó. YO NO TENIA MEDIOS ECONÓMICOS Y NADA ME FALTÓ.

¿No lo crees? Y claro… ¿Cómo me vas a creer si para ti todo debe ser sufriente y no crees en tu propia capacidad de crear?

¿Qué me dices? ¿Qué lo sientes como un reto?  No mi pedazo de cielo, no es un reto, es un recordatorio. Y tú sabes que puedes.

Claro, que también es cierto que yo NUNCA dudé de que el viaje se iba a realizar.

En esa época – abril de 2005-  personalmente andaba por esta vida casi sin pensamientos porque venía de tremendo schok emocional y físico sufrido en febrero de 2004 y  el “mono loco” estaba anestesiado totalmente.  Y juro, pese a lo dramático de mi vivencia, que era un estado IDEAL.

Bueno, lo que yo no tenía ni idea era de todas las críticas que recibiría a mi vuelta del viaje. NADIE ME CREIA QUE ME HABÍA IDO SIN MEDIOS ECONÓMICOS PROPIOS. Y ahí comenzaron varios “monos locos” ajenos, a delirarse en su propia fantasía inexistente diciendo que seguro que yo tenía plata guardada en Suiza o en EEUU o en el Congo o que se yo.

En aquella época sufrí mucho, mucho más de lo que te crees, con esto comentarios que me destruían internamente. Yo aún andaba entre los dos mundos, éste de las ilusiones y aquel de las verdades verdaderas del alma.

Y cuando trataba de explicar, embarraba más la cancha. Hay un viejo refrán que me encanta aplicar que dice “no aclares que oscurece”.

Y era tal cual.

No me dolía que pensaran que tenía dinero escondido que no quería compartir, me dolía horrores que no se dieran cuenta, aquellos que tanto me criticaban, que ellos y yo podíamos realizar milagros, milagros que se producen  cuando se cree fervientemente en algo sin cuestionarlo desde la duda y el miedo.

¡Huy! Otra vez me fuí de carril. Jajaja! ¡Qué bueno que está esto! Me encanta que salga así, sin estructuras de esas de “cómo se debe escribir” todo lo que te cuento.

Bueno, te contaba ayer, que recibí días pasados el correo de Rita con una nota de Drunvalo titulada: “El Dinero como Flujo de Energia” Y comienza diciendo: “Todos hemos escuchado la advertencia, “es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja a que un rico entre en el reino de Dios”. Desde un punto de vista bíblico, el dinero -o al menos el amor al dinero- es la raíz de todo mal.

Pero, ¿por qué? Desde un punto de vista espiritual, el dinero y el materialismo son ilusiones que esconden la verdadera naturaleza y significado de la vida. Si nuestro verdadero propósito involucra el recordar y vivir un viaje sagrado que lleva hacia la conciencia continua de la presencia de Dios, entonces la obsesión con la riqueza y las posesiones nos puede perder. 

Dicho esto, podemos darnos cuenta que algunos de los seres más avanzados espiritualmente que han caminado por la Tierra, también han estado entre los individuos más acaudalados de sus culturas (Saint Germain y José de Arimatea vienen a la mente.) Así que siento que el concepto del dinero se clarifica, si podemos comenzar a percibirlo como energía. Cuando lo ponemos en ese contexto, el dinero es un “flujo de energía” similar a la energía de Fuerza de Vida -prana o chi- y que no es espiritualmente diferente de la energía cinética o atómica, de la electricidad, el calor, o cualquier otra fuerza natural.

 

Drunvalo Melquisedec

Como con todas las formas de energía, el flujo de dinero sigue las Leyes de la Creación. Y como con todos los flujos de energía, el equilibrio es la clave. Los aparatos eléctricos sólo funcionan con el flujo de corriente apropiado. Demasiado, y los cables y el equipo se queman; muy poco, y nada funciona. Es lo mismo con el calor que nos mantiene calientes y confortables. Demasiado, y nos quemamos; muy poco, y nos congelamos.

Pero, ¿qué es “demasiado” para un ser humano? Como con todas las otras formas de energía, la respuesta a esto es una cuestión individual, dependiendo en la función y propósito en la Vida. La cantidad apropiada de calor para hacer nuestros hogares confortables, sería deplorablemente inadecuada para hacer herraduras para caballos. La cantidad de electricidad que una cámara digital utiliza, sería como una gota de agua en una cubeta para operar un refrigerador. La cantidad de dinero que es apropiada para otro, es algo que no podemos juzgar. Sólo lo podemos determinar para nosotros mismos.

Pero existe un criterio que podemos aplicar al dinero, como a todas las formas de energía, y esto es que debe fluir. Así como experimentamos la insuficiencia de chi en el cuerpo como enfermedad, también experimentamos el flujo insuficiente de dinero como carencia.

En nuestra cultura moderna, la carencia de flujo de energía financiera generalmente se convierte en una forma de estrés que nos puede distraer de nuestro camino. Pero la situación inversa es igualmente dañina. Demasiado chi, bloqueado y concentrado, lleva a la enfermedad en el cuerpo. Y el dinero que es acumulado con miedo porque no tendremos suficiente, también lleva a una condición de malestar espiritual.

Cuando estamos en equilibrio con el dinero, confiamos plenamente en que cualquier cosa que necesitemos será proveída. No tenemos miedo de gastar dinero en nosotros mismos o para ayudar a otros. El dinero en sí mismo no es el problema. Nosotros hacemos lo que venimos a hacer aquí, sabiendo que los recursos fluirán a nosotros y a través de nosotros….”

¿Qué crees tú mi amado ser que está ocurriendo en el mundo? ¿Qué entiendes que está sucediendo en Grecia? ¿Y en España? ¿A qué te crees que le llamamos “La crisis económica mundial”? Observa y obsérvate. Mírales y mírate.

2010 La crisis económica de Grecia hace temblar a la Unión Europea

El miedo moviliza a las masas y se le exige a los gobiernos tal o cual cosa pero el mensaje es “Soluciónenme esto del dinero YA” “ustedes (gobierno) tienen la culpa”. Y lean la cantidad de artículos de “economistas” del mundo que vaticinan tal o cual desastre financiero económico y otras yerbas por el estilo.

Si tu maduras, no necesitas que tu “papá” (estado, gobierno, patrón o como quieras llamarlo) genere la suficiente cantidad de energía dineraria para que tu sobrevivas.

¿Dónde has olvidado tu poder creador? ¿Por qué has dejado de creer en ti mismo y le has dado el poder de “crear la fluidez de dinero” a otros?

Hasta mañana amado ser, futuro en el que te seguiré contando … lo que tú ya sabes pero que no quieres reconocer.

Miryam Dietrich

El dinero, la escasez y la abundancia – Capítulo I por Miryam Dietrich

¡Hola amado ángel humano! Te cuento que venía muy ocupada con mi trabajo cotidiano, el diario de la tercera dimensión. ¿Viste que me mudé hace tres meses? Bueno, aún estoy ordenando cosas y re-organizando mi vida.

Antes que nada, GRACIAS A TODOS LOS ANGELES HUMANOS DEL MUNDO QUE ESTAN LEYENDO LA WEB. Guauu y reguauuu! Estoy más que sorprendida. O hay muchas personas de habla hispana desparramados por el mundo o el traductor de Google es una maravilla.

Gracias a los lectores de: China, Japón, Thailandia, Nepal, Nueva Zelanda, Bulgaria, Polonia, Austria, República Checa, Alemania, Francia, España, Marruecos, Canadá, EEUU, México, República Dominicana. Cuba, El Salvador, Costa Rica, Panamá, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Chile, Taiwan, Italia y por supuesto de Argentina.

Gracias a todos los que escriben. Mi alma rebosa de abundancia de amor de tantas y tantas personas que me cuentan sus historias o se acoplan para aportarme más datos en esta maravilla que es el re-despertar y el re-cordar que la abundancia en nuestras vidas esta ahí, sólo debemos estar presentes aqui y ahora para reconocerla.

¡GRACIAS A LA ABUNDANCIA DEL UNIVERSO EN TODAS SUS MANIFESTACIONES ENERGETICAS!

Y me doy besitos a mi misma en mis dos mejillas usando mis manos por estar cada día mejor en este aprendizaaaaajjjjeeeee de mandar a mi “mono loco” a dormir y realizar sólo aquello que es mi verdadero sentir.

El Universo es abundante. Y para mantener su abundancia si cortamos un árbol hay que plantar otro.  Entonces sacar un árbol, no es gratis. No existe la gratuidad en el universo. Existe la reciprocidad.

¡¡¡Huyyyy!!!! jajaja me adelanté una vez más. Bueno, perdona, igual vas a entender lo que te quiero decir.

¡¡¡Siiiii!!!! ¡Ya comienzo! Deja de rezongarme.

Bueno, aquí va.

Mira, hace unos días atrás, recibí un correo de Rita Calderón de México con una nota de Drúnvalo Melquisedec. Y¡¡¡Guauu!!! Y ¡¡¡Reguauuuu!!!. Me llegó justo, como anillo al dedo.

Bueno, primero te cuento algo, así puedes entender un poco esto.

Hace años, y  después de haber conocido a mi amiga Dana Tir ( oh! Casualidad, la conocí en un evento de Tambores en Ongamira que es la continuación de Quebrada de Luna y yo estoy ahora en ese sitio) hice con ella un Taller de la Flor de la Vida y así me enteré quién era Drunvalo. Desde entonces lo sigo a la distancia en sus enseñanzas y lo respeto porque considero que es un Maestro (y cuando digo Maestro lo expreso en mi definición de que Maestro es aquel que nos trae una verdad objetiva que nos ayuda a “despertar”).

Así las cosas, recibo un correo que, como te contaba, me reflejó de pies a cabeza mi estado interno y las vivencias que he tenido hasta hace un tiempo atrás.

¡Claro! ¡Todo relacionado con el dinero y si tengo dinero o no tengo dinero!

Entrar en el camino de la abundancia, es como, estar parados en un camino en el que estamos rodeados de neblina, sabemos que detrás de la neblina hay un destino al que podemos llegar, pero… la neblina nos produce miedo…. y el miedo paraliza.

Nuestra alma nos dice: “Sigue sigue adelante que del otro lado de la neblina está la abundancia. Guíate por tu intuición”. Más nuestro “mono loco” nos dice: “Alto, inconsciente. ¿Adónde quieres ir? ¿No te das cuenta que no se ve nada? ¿Y si pierdes todo lo que tienes eh?”

Neblina en el camino de General Madariaga a la esquina de Croto- Provincia de Buenos Aires - Argentina - 15 de julio de 2009 - por Miryam Dietrich

Y así, nos quedamos estancados en este sitio que, aunque escaso, como mínimo lo consideramos “seguro” y nos perdemos la abundancia.

Te sigo contando: tanto viaje realizado y tanta gente que conozco y he conocido me planteaban una duda existencial que sé asola a la humanidad entera por estos días.

Expresiones que recogía  a lo largo de mi despertar espiritual y en este camino de volcarme para trabajar con  otros lo que yo misma aprendía en el día a día:

“Si cobras por las canalizaciones, vas a perder ese don de poder canalizar”. “Jesús no cobraba sus enseñanzas”. “Los verdaderos maestros espirituales no tienen relación con el dinero”. “Lo que querés cobrar es muy caro”. “Vos no entendés, acá la gente no tiene plata, no vá a poder pagarte” .“ Y si me hago una canalización no voy a poder pagar la cuota del seguro del auto”. “Lee Carroll el que canaliza a Kryon es muy caro”. “ Si se cobran las enseñanzas espirituales eso es solo para una elite y no está bien”. “Fulano no cobra nada y vos dejás a voluntad, eso está bueno”.  “Mengano atiende doscientas personas por día y no cobra nada y siempre está lleno de gente”. “Y acá yo no puedo aumentar lo que cobro porque sino no me viene nadie”. “Para ser verdaderamente espirituales hay que ser pobres”. “La humildad (entendida como escasez de dinero) es la base de la verdadera espiritualidad”. “¿Viste que hermoso es fulano? No cobra nada y mirá todo lo que hace”

Y aunque no lo creas hubo alguien que me dijo: “Vos cobrás muy barato lo que hacés porque cada sesión le ahorra a la gente un año de terapia, tendrías que cobrar mucho más tu trabajo”.

Habiéndome criado en colegios católicos, vaya si me pegaban fuerte los comentarios de la anteúltima estrofa.

Pero también observaba varias situaciones: los que me decían que era caro lo que cobraba Lee Carroll o Peper Lewis o cualquiera de los canalizadores reconocidos a nivel mundial (ni hablar si se trataba de los costos de mis propias canalizaciones)  eran las personas que tenían una absoluta falta de dinero en sus vidas diarias y una conciencia de escasez que a mí me sorprendía.

¡Te lo juro ángel humano! Me quedaba boquiabierta. ¡Y que no se me ocurriera decir una palabra en contra de ese sentir de escasez! Me decían “Vos no entendés” “Claro, ¿cómo vas a entender si vos tenés una camioneta?” “Claro, a una abogada todo le resulta fácil. Ja! Pero ponete en mi pobre situación yo que apenas gano para sobrevivir”.

Cualquier argumento era válido para hacerme creer que para mí todo era fácil por eso podía generar medios económicos y que para él o ella era imposible.

Y a veces, un poco en serio y un poco en broma, a estas personas les tiraba mi frase favorita: “¿Viste que lindo que es sufrir?”. Bueno, no siempre era bien recibida.

Y es más, esas personas carentes, sufrientes, angustiantes (que les fascinaba hablar de lo caro que estaba todo y del índice de inflación diario y que nada te alcanza para vivir) habían visto la película EL SECRETO y varias de ese tenor, hablaban sobre ellas y que eran fabulosas y bla bla bla, se deshacían en elogios pero luego… nada aplicaban a su vida.

Y veía como a la oportunidad de generar abundancia que se les presentaba a estas personas de poco dinero, la pintaban calva, porque, desde el “mono loco” destruían toda posibilidad de ser abundantes desde el dinero.

He visto, como la noción de “barato” es una de las mayores de ilusiones que padece la humanidad. Cuando organizo talleres de abundancia, les pregunto qué me expliquen que es caro y que es barato. Y también solicito cual es el valor Cero, para que me digan de donde parten en la tabla de comparaciones para decirme si algo es caro o es barato.

Y nadie me sabe responder. Al menos hasta ahora.

He visto, y sigo viendo, que mucha gente aplica la noción de “barato” a algo, que luego, por ser “barato” lo pagan dos y tres veces, a veces en tiempo, a veces en tener que reponer muy rápidamente lo “barato” a veces en tener que arreglar lo “barato” una y otra vez.

 Y aplican tal cuota de energía personal para que eso que quieren sea “barato”, que se pierden horas y horas en la búsqueda de lo “barato”, malgastando parte de sus horas diarias en esa noción inexistente.

Pero ni se te ocurra o ni se me ocurra decir que eso les sale “caro” (como contrapuesto a “barato”). Salen los “monos locos” lanza en ristre y me disparan pensamientos agudos, punzantes, des-autorizantes cual ametralladora recién cargada.

¡Ay! ¡Perdóname! Me puse seria.

¡Como marea el “mono loco” al ser interno que todos tenemos, ese SER INTERNO donde todos somos “chispitas de Dios”! Y todo esto por no creer que podemos generar milagros desde nuestro interior.

Mira, sólo a modo de ejemplo, te cuento que días pasados, mientras tú te debatías entre lo “caro” y lo “barato” de tal o cual cosa, mi distribución del tiempo sin preocuparme de lo caro o lo barato de algo, me permitió captar con mi máquina, mirando el cielo, la siguiente imagen de este Ángel Alado.

Y para tí, el tiempo que le dediqué a mirar al cielo y que me permitió ver lo que te muestro: ¿me resultó caro o barato mi propio bolsillo? Digo… porque fue un tiempo en el que no trabajé ni generé dinero. ¡Hummm! Espero puedas comprender la reflexión.

Foto de ángel en el cielo, obtenida el 20 de mayo de 2010 a las 15,33 hs en cabañas Alma Azul, Capilla del Monte, Córdoba Argentina por Miryam Dietrich

Mañana sigo porque tengo que contarte aún lo que dice Drúnvalo al respecto de la abundancia

Hasta mañana

Miryam Dietrich