470 – Los Ángeles de la palabra y la telepatia, por Miryam Dietrich

Hola angelito humano: mientras agradezco a mis hermanos Mexicanos la invitación que me realizaron para esta entrevista con GERARDO SAID, en su programa “CONCIENCIA PLANETARIA” para la TV Mexicana, el próximo 31 de mayo, te cuento como esta posibilidad que vino de la  mano de mi amiga colombiana Leonor Adriana Diaz Sanchez – a la que le agradezco su amorosa gestión- me llenó de inspiración para escribir sobre LA PALABRA y ELLOS.

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Conciencia Planetaria Planeta 2013.TV, por Miryam Dietrich

Entiendo que lo insustancial gana adeptos por doquier. Lema de las redes sociales: Corto. Pego. Reinvento. Reenvío.

Y luego… ¡Guauuu y reguauu! Qué gran verdad pareciera ser lo que nada dice y nadie entiende pero que todos se apresuran a leer, mientras el “Me Gusta” es el botón al que les encanta acceder.

En el principio de los tiempos, los humanos eran telepáticos con lo cual la mentira y la hipocresía eran cuestiones desconocidas en el intercambio de reglas sociales. Y la voz se usaba, muy poco, para cantar o alabar.

Cuando estoy en silencio escucho a Kitaro y, en su música, encuentro telepáticamente, respuestas para mi vida al son de sus sonidos que me transmiten verdades de tiempos idos.

¡¡¡Glup!!! Angelito humano: caigo en la cuenta de lo que significaría en las sociedades actuales no poder mentir. ¿Te imaginas a algunos de los políticos? ¿O aquellos que alcanzaron la fama mediante la mentira, la división, la distorsión y el utilizar palabras que a los humanos les afectan en sus emociones, para hacerles creer verdades que no son?

A modo de ejemplo: ¡¡Ay, ay, ay!!! Con los derechos humanos ¿deshumanizados?, los sueños que No se Pueden Compartir ¿alguien tuvo Sueños Compartidos?, los famosos que patrocinan tal o cual producto que no usan pero que les pagan suculentos beneficios; los Maduros inmaduros, etc, los Santos que no son santos, juegos estos de palabras que, cuando te das cuenta, entiendes que bajo la inocente apariencia esconden la maldad de lo opuesto a la verdad.

Estamos los argentinos en estado de SCHOCK permanente porque hasta aceptamos a un abogado shock-lender.

Los jueces que son los encargados de resolver las dudas (según el origen de su palabra) y nos dejan – la mayoría de ellos- embarrados en el pantano de la nebulosa de sus magnas palabras incomprensibles para el ser humano de esta tercera dimensión, con formas y fórmulas de incomprensible… ¿solución?.

Y mientras cada vez los argentinos parecen más divididos con ataques a la Corte Suprema que… ¿nos corta en el desarrollo de la conciencia ciudadana?, mientras olvidamos la responsabilidad del Congreso (Con de conjunto; greso de gradi, de dar pasos, andar) que más parece un cangrejo dando pasos hacia los lados que se confunden con pasos hacia atrás, no entendemos el humor de Macri donde “ma” es Mauricio y “cri” es Cristina, como un acto de magia donde todos juntos son mucho más que dos y donde parecería (jajaja) que el dos por uno es un montón.

Y que me cuentas de Trump? Si lo asocias a trampa… que te dá?. Y así puedo seguir. Indefinidamente.

Y ni que hablar de la mayoría de los títulos de los medios periodísticos. ¡¡¡Mamma Mía!!! Y pensar que en la facultad tuve que estudiar filosofía.

ELLOS me están enseñando desde hace más de un año como los nombres encierran conocimientos sobre el portador de los mismos, que están tan a simple vista… que no se ven.

Todo un misterio el tema de la Palabra. La palabra tiene su misión: La palabra se huele, se percibe, aromatiza, endulza, transmite ideas, tiene música, usa colores, el sonido es espectacular, cantamos palabras, cuenta cuentos, viajamos a través de la palabra, nos conectamos con el otro, y asi tantísimos adjetivos calificativos hermosos que tiene la palabra.

¿Por qué escribo hoy de la PALABRA? Porque observo con pudor ajena, el uso insustancial que se hace de la PALABRA. Es mucho más allá de de las faltas de ortografía.

Es sobre la ausencia de contenido.

Se escribe mucho y al final de la lectura, no se encuentra el mensaje.

Se dice demasiado y al final de la escucha, es imposible entender nada.

Muchos políticos acuden a palabras pomposas y difíciles para… no decir nada.

Otros tantos recorren (vaya uno a saber con qué intención) caminos del “corto- pego” e inventan algo… ¿nuevo?

Aparecen frases o palabras compuestas que me dejan patitiesa.

Por qué? Porque aunque esas palabras no significan nada ya que carecen de sentido, muchos angelitos humanos, quedan “pegados” a ellas. Y, además, las replican en los medios sociales una y otra vez. Y, así, cada vez nos entendemos menos.

Y los reptilianos…iluminatis… re- re- reagradecidos.

El eterno aprendizaje de intentar ser escritora, me coloca en una posición de exigencia conmigo misma en mis expresiones. Y así, también al observar-me, puedo observar-te.

Hoy en día muchos de los que se dicen escritores, periodistas, maestros y otros tantos que ni nombrar prefiero , utilizan los verbos en tiempo potencial (habría, podría, sería) y entonces nada afirman y todo queda como en una… ¿verdad disuelta en la nebulosa del universo que sin ser verdad tampoco es mentira porque entonces que te diría?.

Bueno, angelito humano, me vino a mi ser el tema de la PALABRA porque ansío un plan de entendimiento entre ELLOS y nosotros.

¡¡¡Puffff!!! ¡Me cansé! Podría escribir varios tomos sobre el tema de la PALABRA.

Y para no perder el humor que me caracteriza, a veces me siento como un YETI en Nueva York.

Te abrazo en el silencio de los sonidos, mientras te envío mi mensaje telepático. Volvamos a esta forma de comunicarnos que todos la poseemos, como dicen los ANTIGUOS aunque los innombrables han tratado de que la olvidemos.

Miryam Dietrich

PD: ¡¡¡Y sí!!! Soy una abogada de almas, que los ama a ELLOS y que vive… en esta tercera dimensión, que aunque de ilusión se trate, es la “realidad” donde se desarrolla la identidad del SER.