De Joaquines, Fatimas y Lourdes – Parte [4 ]

2 de OCTUBRE DE 2009 VIVENCIA EN  NECOCHEA con GENTE DE LA DULCE – Parte IV

 

Bueno, como te contaba: a la sorpresa que los dos niños se llaman Joaquín, se sumó la sorpresa de que el Maestro que apareció, cuando vivía en la tierra tenía por segundo nombre el de Joaquín.

 

Esta hermosa mamá vino a verme y me trajo dos cartas escritas por ella: una como si Joaquín le hubiera escrito en el momento del parto y otra cuando ella le escribió a Joaquín cuando este cumplió seis años de vida.

 

Y cuando me las entregó para que las leyera, lágrimas de emoción volvieron a recorrer por mi rostro: en una de esas cartas había impreso un dibujo de Jesús el Nazareno, tendiendo la mano a un niño caído en el piso. La misma imagen, la misma ropa, la misma actitud en Jesús y en el niño que yo había visto en el taller.

 

Cuando ELLOS confirman la veracidad de las vivencias, yo también me emociono y lloro. Igual que vos.

 

Pero, esperá, no te adelantes. Hay más todavía. Fátima me contó profundamente emocionada que cuando vió mi poster con el que promociono por correos electrónicos los diferentes talleres vivenciales con Angeles, se quedó paralizada.

 

¿Sabés por que? Su hija Berenice, que había cumplido quince años hacía poco, eligió para su fiesta un vestido al que le hizo pintar a mano en uno de los costados … si! ¡no te equivocás! La misma imagen que yo uso, la misma.

 

¿Qué más puedo pedir? ¿Qué otra prueba querés de que ELLOS existen y nos guían?.

 

Si Fátima lo permite, publicaré sus cartas y sino, solo puedo contarte que son un canto al amor y a la libertad de elección que ella ejerció para que su hijo naciera, pese a saber de antemano que venía a este mundo con una discapacidad.

 

Esto se llama sincronía y re-unión

 

Hasta la próxima

 

Miryam Dietrich