330 – Jugando con Ángeles y caballos, parte 4 de 4, por Miryam Dietrich

Gruta de Lourdes (Quebrada de Luna) Grupo de Dana Tir y Rueca de Alms, por Miryam Dietrich

El domingo 24 de noviembre, salimos desde mi casa en Los Cocos rumbo a la Quebrada de Luna. Hicimos un alto en la primer grutita a la Virgen de Lourdes, sitio de peregrinación de muchas personas. Pedimos permiso a los seres invisibles y a los visibles, a las energías y a todo ser viviente en la zona para pasar hacia el corazón de la Quebrada.

Luego de una pequeñisima ceremonia, partimos ascendiendo la cuesta al decir del poeta. Llegamos a la gran gruta de Lourdes y ahi nos bajamos de los vehículos y bajamos. Quería mostrarles a todas estas personas lo que puede un ser humano en el terreno más hinóspito: hay en ese espacio un bello sitio para descansar y un hilillo de agua (donde antes había un hermoso arroyo) pero no por eso menos atractivo. Bajamos. Conté la historia del espacio. Y veo que venían por las escaleras muchas personas. Les dije a los de mi grupo: “Vamos que viene mucha gente” pero ¡OH! que grande fue mi sorpresa cuando veo bajar entre esa gente a mi queridísima amiga DANA TIR alias Chamana Urbana.

Los gritos de ambas en este nuevo re-conocimiento se escucharon en todos los rinconces de la Quebrada. ( Y buieh! mujeres al fin: Eso de emitir grititos y gritos es parte de nuestra naturaleza) ¡¡¡Cuanta emoción!!! Yo trataba de contarles a mis amigos quien era Dana y ella tambien trataba de contarles a los suyos quién era yo. ¡¡¡JAJAJA !!! No sé si alguien entendió algo.

Pero la verdad es que a DANA TIR la conocí en el año 1999, sobre el filo de fin de año en la Primer Ceremonia de Tambores en Ongamira. Su largo cabello colorado me impactó, su presencia bien aborigen me subyugó y le dije “eres una chamana” y ella me agregó ” urbana”. Luego me explicó que su web era CHAMANA URBANA.

Loco y reloco. Hermoso y re-hermoso.

Mis emociones ya estaban desbordadas, nos abrazamos una y otra vez. ambas haciendo el trabajo para otras almas, cada una en su estilo pero ambas muy concientes de esta común-unión que nos llevó a reunirnos de nuevo, despues de muchos años que no nos veíamos.

Subimos al campito de Rueca de Almas, caminamos hasta su punto más alto, Hablamos de EL PAJARILLO, de la huella dejada por la nave que aterrizó en el año 1986, la que aun se vislumbra, de la Fundación Pro Amigos Rueqa de Almas que está en curso de gestación, de ayudar a otros, de volver a ser solidarios, de traer  gente y que la que no pueda pagar con dinero, que lo haga con trabajo.

Bajamos al monte que nos refugió en la sombra de su tala, hicimos una meditación en el círculo de …. (¿?)  y luego muy amuchaditos todos, compartimos un almuerzo a la canasta. O sea un picnic como esos que hacíamos cuando éramos chicos.

Y alrededor de las 17 horas, todos casi sin ganas de abandonar el campito (que está bien arribita en la Quebrada de Luna) nos fuimos al Museo Deodoro Roca que se encuentra en pleno valle de Ongamira atendido por el querido Feliciano.

Ahi nos estaban esperando Daphne y Hugo que habían viajado de Catamarca para poder compartir con nosotros.

 

Grupo de Rueca de Almas y Museo Deodoro Roca – Valle de Ongamira, por Miryam Dietrich

El paisaje nos regodeaba la vista y el alma, mientras saboreábamos un rico mate cocido y una tortas fritas bien camperas. Seguimos nuestro viaje hacia Puertas del Cielo.

Puertas del cielo al atardecer del 24 de noviembre de 2013 – por Miryam Dietrich
Puertas del Cielo (Ongamira – Cordoba- Argentina) y Manifestación – Retiro Jugando con ángeles y caballos, por Miryam Dietrich
Puertas del Cielo (Ongamira) un corte y orbes, Retiro jugando con Ángeles y caballos, por Miryam Dietrich

Las Fotos indican las manifestaciones que hubieron. Había calma y paz. La gente quería volver al campito de Rueca de Almas donde habían vibrado de una forma diferente. O sea: habían vibrado. Péro ya era tarde, teniendo presente la esclavitud del tiempo lineal.

Nos encaminamos a los vehículos y nos volvimos con mucha algarabía y compartiendo experiencias de otros viajes, de otros avistajes, de otras aventuras.

Mientras Nadine y yo seguimos trabajando en algo muy pero muy diferente a lo conocido, nos abrazamos de cada una de estas queridisimas personas, que pese a haberlas visto por primera vez a algunas de ellas, ya ha´n quedado instaladas en nuestros corazones.

Hasta el proximo evento de JUGANDO CON ANGELES Y CABALLOS que estimamos será el día 25 de enero de 2014.  Escribenos si quieres participar!!!!

Las abrazamos junto con lso ángeles, los caballos y los ángeles de los caballos

Nadine y Miryam

 

1 de enero de 2010 Puertas del Cielo por Miryam Dietrich

Te cuento que el 1 de enero de 2010 fuimos con Julia a Puertas del Cielo, un sitio muy particular que se encuentra pasando Quebrada de Luna, el Valle del Silencio, las Cuevas de Ongamira y un poco más allá, después de una buena trepada, se llega al sitio indicado.

Puertas del Cielo es un sitio muy especial para todos los amantes de observar el cielo, mirando las estrellas, aprendiendo a diferenciar con la vista un avión de un satélite o de una nave. Algunos dicen que en ese sitio se aprecian las luces de la ciudad intraterrena de Erks.

De mi experiencia de diez años de visitar el sitio, puedo expresar sin temor a equivocarme, que hay un silencio especial y que a veces aparecen globos de luces (manoplas) que se acercan a quienes están en ese sitio en actitud de respeto y lo que se experimenta es una profundísima paz en algunos casos y en otros, profunda emoción. Las luces aparecen a lo lejos y es como una gran ciudad en medio de la noche.

Una de mis amigas versada en el tema de avistajes que se llama Lina Castro, nos había dicho días anteriores que últimamente en Puertas del Cielo no se podía ver nada porque había demasiadas nubes bajas y como una fina llovizna. Había “recibido” que debía llevar a Julia a dicho lugar el 1 de enero y así ambas partimos, obedientes, hacia ese sitio mágico.

Se veía desde el camino una gran tormenta y nubes muy bajas, así que, enseguida nuestros “monos locos” expresaron que difícilmente veríamos algo.

Arribamos alrededor de las 20 horas o sea que todavía era de día.

 Comencé a rezar en voz alta y enseguida aparecieron las luces a lo lejos. Eran luces muy puntuales y por encima de las montañas. Dos, tres, dos. Así se veían. Alrededor todas nubes de tormenta pero en ese escenario había claridad de atardecer. Nos emocionamos. Era sin lugar a dudas un recibimiento.

Estando ahí “recibo” con una claridad absoluta que a las 21 horas debíamos irnos.

Y entusiasmada como estaba, comencé a sacar fotos. En la primera salió lo que ves a continuación.

Foto a)

Pero en las restantes de las que solo pongo una para que comprendas, NO SALIA NADA DE NADA. Sacaba la foto, la miraba y veía en la cámara fotográfica todo negro. Levantaba la mirada y la posaba en el horizonte y veía todos los colores del atardecer. Volvía a sacar fotos. Y otra vez todo negro. Y sin embargo en el horizonte había colores. Y estaban las luces.

Foto b)

Dejé de sacar fotos y me concentré en la oración. Obtengo la última toma donde si la miras detenidamente en el fondo se ven dos puntos de luz que eran las luces que veíamos.

Foto c)

Una lección inolvidable: ELLOS SE MANIFIESTAN EN LAS FOTOS CUANDO ELLOS LO DESEAN. Terminamos el encuentro con unos sonidos de un cuenco tibetano que había llevado Julia, que en la reverberancia del lugar, sonaba a música celestial.

Y otra vez nos recontraemocionamos. A las 21 horas en punto, las nubes taparon todo el horizonte y dejamos de ver las luces.

Volvimos en silencio todo el camino, paladeando para adentro tanta maravilla, recapitulando sobre una nueva lección aprendida y permitiendo que nuestros oídos conservaran los sonidos del silencio y del cuenco tibetano. Y en cuanto a nuestras retinas ….¿que decirte? Captaron mucho más que lo que indican las fotos.

GRACIAS AMADISIMOS GUIAS, una vez más, POR LA LECCION APRENDIDA

Miryam