366 – Ebola, los políticos y tú, por, Miryam Dietrich

¡Buen dia angelito humano! Calor. Asaltos. Fondos Buitres. Narcotráfico. Mujeres Hot. Cuestiones personales e intimas ventiladas en Facebook y los medios de comunicación. Mentiras en los dirigentes. Más mentiras. Amigas queridas que se mudan de país. Confusión. Más calor. Principios tirados y pisoteados. Leyes espúreas. Aceptación de Normal lo Anormal. Mentes hiperactivas. Monos desatados. Mentiras con el Ebola. Humanos dormidos. Humanos aferrados a la zona de comodidad. Presión. Bajo la apariencia de “seguridad” humanos vigilados con cámaras, drones, google. Y más cámaras. La ilusión de sentirse libres cuando en realidad cada día se está más preso. Ausencia de definiciones. Miedo. Miedo, Miedo. Indiferencia frente a las guerra y las muertes de otros angelitos humanos.
Confusión aguda en el exceso de información. Drogas por doquier.

Y sin embargo… amigas de ley. Amigos extraordinarios. Amor entre humanos. Solidaridad. Humanos buscando respuestas por todos lados. Muchos ya saliendo de l famosa “new Age” que es una ilusión dentro de la ilusión de la Matrix.

Oración. Silencio. Amor. Y más amor. Y ejercicio del perdón.

¡¡¡Guauuuuu y reguuuuuuuuuuaaaaauuuuuu! Humanos saliendo del Truman Show, rompiendo el telón. Algunos solo espían detrás de un agujero. Aun no se animan. Pero ya la semilla está plantada.

¡Atrévete angelito humano! El perdón y el amor es lo único verdadero. Dios es amor. El universo es amor.

¡¡¡¡Puffffff!!! Atrévete. Ejercita la verdadera libertad que consiste en SER TU MISMO. Y no lo que otros te dicen que seas o que tú crees que debes ser ( o se distinto de lo que eres).

Los angelitos humanos despiertos, comenzamos a ser más. Y más. Y más.

Pobrecitas estas almitas que ejercen poder terrenal de forma inadecuada y se olvidan que esta vida es solo un soplo en la eternidad de sus almas.
Ya somos muchos y vamos por muchos más. OBSERVA. DISCIERNE. PERDONA-TE. AMA-TE.

ESTATE ATENTO A LAS SEÑALES DE LOS ANGELES. ELLOS ESTAN TRABAJANDO ACTIVAMENTE PERO TU ANDAS DISTRAIDO. PRESTA ATENCION. ORA. Y DETEN EL MONO LOCO.

Elevemos una oración en silencio para aquellos angelitos humanos que estando dormidos, sus almas claman a gritos el despertar.

Te amo. Amo la vida. Amo mis amigos, Amo a los animales. Amo a la Madre tierra. Amo  a los ángeles. Simplemente…. amo.

Miryam Dietrich

253 – Villa Pehuenia y los humanos dormidos

2012-03-20 Villa Pehuenia y los humanos dormidos

Cacarea un gallo a lo lejos, anunciando un amanecer tardío.

El frío anula el rocío del estío.

Un pajarito del gallo celoso, jorgea con su trino.

Refleja el vidrio de la ventana imágenes de sueños que pronto serán idos.

Los veladores aún alumbran las penumbras perezosas que no desean volver a sus nidos.

Una ramita de los pinos cae sobre el techo, produciendo ecos casi sombríos de otras realidades de sueños irreales.

 

Costa Bonita, Villa Pehuenia, Patagonia Argentina por Miryam Dietrich

 

 

Continúa el gallo llamando a los humanos dormidos.

El silencio tiene sonidos y el zumbido de Dios penetra en los oídos.

De los patos sale una V en vuelo coherente hacia el Lago Moquehue, lago tranquilo.

Niebla, el perro San Bernardo, duerme el sueño de los grandes.

De golpe el aire se puebla de jolgorio: pelean el gallo y los patos para ver cuál de ellos saca los mejores tonos para despertar a los humanos dormidos.

Humanos dormidos que creyendo despiertos estar, andan como zombis idos.

¡Zas!  En la cacofonía de notas musicales no escritas, un ruido profundo y corto… ¡Está hablando el puente de madera bajo el peso de un auto distraído que lo cruza raudo cual si fuera una quimera!

El silencio tiene sonidos y en el mismo,… uno encuentra sus propios ruidos.

El cocorocó del gallo, ya se aleja hacia su destino en la joven mañana que asoma por la ventana

Cruje el techo, y de golpe, ahí, en medio de la nada, se escucha un “Pio pio” que se une a la orquesta “Del Silencio y sus sonidos”.

El Río Angosturas detuvo su marcha. Atento se encuentra a las primeras heladas que pueblan sus riveras y al crujir de los coihues pehuenes y araucarias.

 

 

Río Angosturas, Cabañas Costa Bonita, Villa Pehuenia, Patagonia Argentina, por Miryam Dietrich

 

Los rojos y amarillos pueblan las montañas en este otoño incipiente que puedo apreciar desde mi ventana.

Sara Brightman canta “El Fantasma de la Ópera”  en el equipo de música – que por mucho escuchada no es menos disfrutada en estos sonidos para el alma- mientras se observa la helada pegada a las barandas del deck de la cabaña.

¿Puedes tú, humano dormido, entrar en conexión con tus propios silencios apagando todos tus ruidos?

Refleja el agua, las laderas de las montañas. Las nubes bajas me ponen un telón en la mirada que le dirijo a Dios.

Escucho el sonido de mi alma. Siento bailar las notas del silencio a mi alrededor. Y mi alma se eleva cual águila hasta las barbas de Dios.

Extraño mi verdadera casa, extraño mi verdadera morada, aquella que en el futuro tengo donde el aire tiene sonidos y ellos… ellos anidan en mi alma.

En una tranquila mañana en Villa Pehuenia, Cabañas Costa Bonita, Neuquén Argentina

Miryam Dietrich