1 de enero de 2010 Puertas del Cielo por Miryam Dietrich

Te cuento que el 1 de enero de 2010 fuimos con Julia a Puertas del Cielo, un sitio muy particular que se encuentra pasando Quebrada de Luna, el Valle del Silencio, las Cuevas de Ongamira y un poco más allá, después de una buena trepada, se llega al sitio indicado.

Puertas del Cielo es un sitio muy especial para todos los amantes de observar el cielo, mirando las estrellas, aprendiendo a diferenciar con la vista un avión de un satélite o de una nave. Algunos dicen que en ese sitio se aprecian las luces de la ciudad intraterrena de Erks.

De mi experiencia de diez años de visitar el sitio, puedo expresar sin temor a equivocarme, que hay un silencio especial y que a veces aparecen globos de luces (manoplas) que se acercan a quienes están en ese sitio en actitud de respeto y lo que se experimenta es una profundísima paz en algunos casos y en otros, profunda emoción. Las luces aparecen a lo lejos y es como una gran ciudad en medio de la noche.

Una de mis amigas versada en el tema de avistajes que se llama Lina Castro, nos había dicho días anteriores que últimamente en Puertas del Cielo no se podía ver nada porque había demasiadas nubes bajas y como una fina llovizna. Había “recibido” que debía llevar a Julia a dicho lugar el 1 de enero y así ambas partimos, obedientes, hacia ese sitio mágico.

Se veía desde el camino una gran tormenta y nubes muy bajas, así que, enseguida nuestros “monos locos” expresaron que difícilmente veríamos algo.

Arribamos alrededor de las 20 horas o sea que todavía era de día.

 Comencé a rezar en voz alta y enseguida aparecieron las luces a lo lejos. Eran luces muy puntuales y por encima de las montañas. Dos, tres, dos. Así se veían. Alrededor todas nubes de tormenta pero en ese escenario había claridad de atardecer. Nos emocionamos. Era sin lugar a dudas un recibimiento.

Estando ahí “recibo” con una claridad absoluta que a las 21 horas debíamos irnos.

Y entusiasmada como estaba, comencé a sacar fotos. En la primera salió lo que ves a continuación.

Foto a)

Pero en las restantes de las que solo pongo una para que comprendas, NO SALIA NADA DE NADA. Sacaba la foto, la miraba y veía en la cámara fotográfica todo negro. Levantaba la mirada y la posaba en el horizonte y veía todos los colores del atardecer. Volvía a sacar fotos. Y otra vez todo negro. Y sin embargo en el horizonte había colores. Y estaban las luces.

Foto b)

Dejé de sacar fotos y me concentré en la oración. Obtengo la última toma donde si la miras detenidamente en el fondo se ven dos puntos de luz que eran las luces que veíamos.

Foto c)

Una lección inolvidable: ELLOS SE MANIFIESTAN EN LAS FOTOS CUANDO ELLOS LO DESEAN. Terminamos el encuentro con unos sonidos de un cuenco tibetano que había llevado Julia, que en la reverberancia del lugar, sonaba a música celestial.

Y otra vez nos recontraemocionamos. A las 21 horas en punto, las nubes taparon todo el horizonte y dejamos de ver las luces.

Volvimos en silencio todo el camino, paladeando para adentro tanta maravilla, recapitulando sobre una nueva lección aprendida y permitiendo que nuestros oídos conservaran los sonidos del silencio y del cuenco tibetano. Y en cuanto a nuestras retinas ….¿que decirte? Captaron mucho más que lo que indican las fotos.

GRACIAS AMADISIMOS GUIAS, una vez más, POR LA LECCION APRENDIDA

Miryam

31 de diciembre de 2009 – Recibimiento del año 2010 por Miryam Dietrich – Parte 2 de 4

Parte 2 de 4 

Y así llegó el día esperado. El 31 de diciembre alrededor de las 15 horas encaramos el camino hacia ATHON, mi campito. Ni bien entré en QUEBRADA DE LUNA, mi emoción hacía que mi corazón saltara dentro mío.

Y nos envolvió el olor a Geranio. Yo subía en silencio, rezando y agradeciendo, rezando y agradeciendo. Y diciéndole a los SERES: LOS AMO, LOS AMO PROFUNDAMENTE. Y sí, así como te lo cuento. ¿Viste que hay cosas en la vida que no tienen explicación? Bueno, esta es una de esas cosas.

Le daba a Julia algún que otro dato geográfico pero el general nos rodeó un silencio muy bien compartido. Yo manejaba muy despacio, saboreando el momento del reencuentro con mi tierra ATHON a la que no iba desde hacía más de 8 (ocho) meses.

Entramos a ANTAKARANA, Julia cerró la tranquera y comenzamos a trepar la montaña por el camino que conduce a ATHON.

Y cuando llegué a la tranquera, estaba tan FELIZ pero tan FELIZ que quería abrazar al mundo entero. Y entonces abracé a Licht y a Julia. Me bajé de la camioneta y abrí simbólicamente la tranquera de esas tierras tan amadas.

Y así ingresamos a ella. Bueno, recorrimos el sitio, vimos flores silvestres de todos los colores en cantidad, el camino pese a que hacía tanto que no lo recorría estaba bueno (gracias a José Luis Barrera que tanto me ayuda en este sitio que originalmente se me presentó tan inhóspito), fuimos al monte de la Virgen de la Merced.

(Shhhh! Shhhh! Te cuento un secreto: cuando toda la zona se prendió fuego en el septiembre u octubre del año 2008, si bien el fuego arrasó la zona, no quemó mis alambrados ni mi tranquera, aunque sí quemó el campo. Y el monte que está destinado a María de las Mercedes quedó IN TAC TO y completamente verde. Otro día te cuento más porque es MI LA GRO SO).

Huyyy! Es tanto lo que tengo para contarte que me voy a las diferentes historias que he vivido.

Bueno, sigo con el 31 de diciembre de 2009.

Así las cosas, bajamos a otros sitios y alrededor de las 19.30 hs volvimos al campo ATHON.

Plantamos unos malvones que yo había llevado. Uno viene de la vieja Capilla a la que hice referencia y los otros me los regaló Betty, un luminoso ser.

(Cuando estuvimos en la Capilla de la Merced, recibí como mensaje que debía obtener un gajito de un malvón que había ahí y llevarlo arriba. Entonces le dije a ELLOS: “¿Quién los vá a regar? Arriba no hay agua y yo no estoy permanente en estas tierras.”  Nuevamente recibí el mismo mensaje y que debían ser malvones rosas y blancos. Me acerqué al que “me indicaban” porque a la distancia lo veía rojo pero resultó ser que era un rosa fucsia. Y cuando vine a la casita y le pregunte a Betty si tenía malvones, me contestó que tenía de color rosa y blanco. Y así me hice de todos los gajitos para plantar arriba en la montaña. Hoy supongo que ELLOS lo cuidarán porque si hay algo que abunda en Córdoba en estos días es sequía y escasez de agua)

Sacamos entre ambas alrededor de 50 (cincuenta) fotos. Seleccioné las mejores para mostrarte y te sigo contando la historia en medio de ellas.

Miryam Dietrich

Fin de la parte 2 de 4

31 de diciembre de 2009 – Recibimiento del año 2010 por Miryam Dietrich – Parte 1 de 4

Cuando te cuente lo que me pasó, no lo vas a poder creer.

Tu “mono loco” te va a hacer creer que estoy delirada, pero no, créelo porque lo que vas a leer a continuación fue la verdad objetiva de los hechos.

Y las fotos así lo acreditan.

Bueno, como vos sabes, al ser mi profesión racional la abogacía, siempre pero siempre les pido a ELLOS (ELLOS léase como  Maestros, Guías, Ángeles, Inteligencias Superiores, Extraterrestres, Intraterrestres ó como tú lo identifiques) pruebas, PRUEBAS CONCRETAS interpretables para esta tercera dimensión, algo que te ayude a vos, a creer en lo que tus ojos físicos aún no pueden ver.

¿Estás seguro que quieres seguir leyendo? Te comento que vá para largo (jajaja). La curiosidad humana es un excelente condimento para la “comida espiritual” que te voy a presentar a continuación.

Hummm! Sinceramente no sé por donde empezar.

Bueno, a ver, comienzo:

Érase una vez…. Jajaja. No, no empieza así. Esperá. Que impaciente que estás por leer. ¿No es que vos no crees en nada y sólo me lees porque aunque estoy media chiflada te resulto simpática?

Jajaja!

Ahora sí. Luego de un taller de ángeles que dí en Buenos Aires, me pidió un turno para una canalización un ser que en esta vida se llama JULIA pero que es un anciano muyyyy viejo y muuuuyyyyy sabbbbiiiiooo de muchas vidas en la tierra. (grrrrrr grrrr grrrr bendito sea el Windows vista que me corrige lo que no quiero que me corrija!).

Y en el final de su canalización, recibo que debía invitarla para venir conmigo a mi campo en Córdoba, para el 31 de diciembre de 2009 y recibir el año nuevo arriba en la montaña. Se lo digo, así sin pensar, y ella me dijo…. Que sí!.

Esto creo que fue por octubre del 2009.

Luego yo viajé mucho pero cuando me acordaba de esta circunstancia pensaba que YO ESTABA LOCA. No la conocía a esta mujer y mi propio “mono loco” se disparaba y comenzaba a hacerme mil planteos.

Es más: varias veces jugué con la idea de decirle que no iba a ir a mi campito.

Pero bué!

Pudo más mi obediencia a ELLOS que mi “mono loco”. Menos mal.

Y así comenzamos el 28 de diciembre un viaje físico hacia Córdoba con alguien a quien no conocía y mi perrito Licht (que significa Luz en idioma alemán).

Había conseguido mágicamente una casa donde parar en el pueblo así que todo venía sobre ruedas.

Cuando llego al pueblo ( ah! ¡No te dije el nombre del pueblo y ya estás recorriendo con tu Mono Loco todo el mapa de Argentina! El pueblo es Capilla del Monte) te decía: cuando llegamos al pueblo y nos alojamos, comenzó una convivencia excelente y la alegría mutua de descubrir muchísimas sincronicidades entre ambas.

A la mañana del 29, recibo como mensaje que debíamos subir al campo recién en el 3er día, antes no. Miro el almanaque y el 3er día era el 31 de diciembre.

Te juro que me salía de la vaina por subir, porque mi amor hacia esa tierra y el cerro EL PAJARILLO es algo fuera de toda razón. Ese es MI sitio en el mundo aunque viaje por todo el planeta.

Bueno, pero fuimos muy obedientes al mandato recibido y anduvimos recorriendo la zona, en especial nos detuvimos en la Capilla de la Virgen de la Merced en Villa Giardino, historia que te vamos a contar en otro momento que es muy pero muy fuerte y que nos hizo llorar a ambas a “moco tendido” (Si, ya sé que la expresión es poco gramatical pero es clara ¿no?).

Ya a esta altura de la convivencia maravilladas. ¿Vos sabés lo extraordinario que es para mí compartir silencios con otra persona?.

Miryam Dietrich

Fin de la parte 1 de 4