RESUMEN DEL RETIRO DE SEMANA SANTA 2010 EN VILLA PEHUENIA – CAPITULO 1 DE 4

Hola Hola Hola mi amado ángel humano! Estoy a punto de irme del paraíso en la tierra que se llama COSTA BONITA en VILLA PEHUENIA en la provincia de NEUQUEN.

Y siento que, si me voy de este sitio sin haberte contado todo lo que sucedió en el retiro de semana santa,  cambiaría mi energía y quizá mi memoria humana falle para contarte y compartir con tu hermoso ser, tanta maravilla vivida.

Primero te comento que llegué con mi amado ángel guardián que se llama Lucy y mi memoria viviente que es Majo, el día 28 de marzo luego de un viaje larrrrrgggggooooo.

 Claudio y Griselda nos estaban esperando.

Ingresamos a la cabaña y enseguida tuve el impulso de ir al puente que está sobre el rio Angosturas. Y ahí salió lo que ves a continuación.

Como verás los orbes andaban haciendo una fiesta en el sitio. ¡ Que paz que había!

Y ahí estaba yo mirando la luna y agradeciendo a Dios por cuanto aquello que había imaginado en noviembre de 2009, se iba a concretar en abril de 2010.

Al día siguiente comenzamos a ponernos en acción para recibir a los que venían con todo nuestro amor y con la mejor disposición e impecabilidad.

Y al fin llegó el día tan ansiado. Comenzaron a llegar estos ángeles humanos con su equipaje, sus chácharas, presentaciones y reconocimientos (algunos de esta vida y otros reconocimientos de vidas pasadas).

Ver que hubiera leña, que nada faltara, la cena, la comodidad el agua caliente. Todo eso extremadamente cuidado fue la forma en que Claudio y Griselda recibieron a estos ángeles humanos.

Ah!!!! Y también participaba NIEBLA, el perro San Bernardo que tienen en estas cabañas.  Y estaba derramando alegrías ABROJITO un perro callejero semiadoptado por todos (¡Obvio! ¿Qué me preguntas? ¡Se llama Abrojito porque vive lleno de abrojos!)

Y comencé a recibir mensajes de texto en mi Blackberry de aquellos que no podían venir pero que nos acompañaban desde sus lugares físicos en esta experiencia. ¡Cuánto amor derramaron sobre este encuentro esos mensajes que, además, venían desde lugares físicos muy dispares!

En la mañana del día jueves, seguían llegando mensajes de ángeles humanos que venían en camino. Y mientras desayunábamos vimos pasar las vacas y caballos  delante de las cabañas, porque aquí eso del límite físico no se usa mucho.

Y en el interín, subía el vapor del río hacía las nubes, a medida que la tierra se iba calentando con los rayos del sol.

Fin del capítulo 1 de 4

Miryam Dietrich